Jóvenes

En Argentina, las personas jóvenes se han convertido en el foco de atención del virus con la llegada de la segunda ola.

Mientras que en la primera ola, los abuelos fuero quienes peor transitaron la pandemia, ahora toca el turno de los jóvenes.

Las estadísticas reportan incrementos importantes en el número de infectados entre el rango etario de 20 a 39 años.

Los especialistas atribuyen el fenómeno dos cuestiones fundamentales: la velocidad y el descuido.

Con la aparición de las nuevas variantes, el virus aumenta la velocidad y ferocidad de reproducción.

A ese escenario se le suma el desafío constante de la sociedad hacia el respeto de las normas sanitarias.

Existe un grueso de la población, una buena parte de ello de edad joven, que no dimensiona el peligro que enfrenta la humanidad.

El aumento de contagios entre personas jóvenes preocupa ya que el sistema inmune en esta edad reproduce los virus a mayor velocidad.

Con el incremento de los casos también se acelera la necesidad de camas y de recursos médicos.

Desde el sistema de salud advierten que el personal está agotado tanto física como mentalmente.

También hay que mencionar el límite de los recursos con los que cuenta cada hospital o centro de salud que atiende los casos.

Otro indicador que también mantiene en vilo a las autoridades es el aumento de contagios entre menores de edad.

La franja etaria en donde más ataca el virus se ubica entre los 0 y los 9 años de edad.