Estados Unidos Desata Fuerza Aérea Contra ISIS en Siria
La operación busca neutralizar la capacidad operativa de ISIS en Siria después de recientes atentados contra fuerzas estadounidenses y aliadas.

En un movimiento estratégico para contrarrestar la amenaza del Estado Islámico, las fuerzas armadas de Estados Unidos lanzaron una ofensiva aérea a gran escala contra posiciones de ISIS en Siria el sábado. La operación, bautizada como Operación Hawkeye Strike, fue dirigida por el presidente Donald Trump y representa una escalada significativa en la respuesta estadounidense frente a los recientes atentados de la organización yihadista.
La Ofensiva en Siria
El Comando Central de los Estados Unidos (CENTCOM) confirmó que la ofensiva tuvo lugar a las 12:30 p.m., hora del Este, con la participación de fuerzas estadounidenses y socios de la coalición internacional. Los ataques se dirigieron contra «múltiples objetivos de ISIS en todo el territorio sirio», en un intento por neutralizar la capacidad operativa del grupo extremista y prevenir futuros atentados contra personal estadounidense y fuerzas aliadas.
Antecedentes del Ataque
La escalada militar se produce tras el atentado del 13 de diciembre en Palmyra, donde un combatiente de ISIS emboscó a un contingente combinado de fuerzas estadounidenses y sirias, causando el fallecimiento de dos soldados norteamericanos y un intérprete civil. Esta acción forma parte de la estrategia definida por la administración Trump para «erradicar la amenaza del terrorismo islámico» y garantizar la seguridad de sus tropas desplegadas en la región.
«Si atacan a nuestros combatientes, los encontraremos y eliminaremos donde sea que intenten escapar de la justicia», advirtió CENTCOM a través de un comunicado. Esta declaración subraya el tono firme adoptado en los recientes pronunciamientos del gobierno de Estados Unidos respecto a la persecución de las células yihadistas.
Operaciones Recientes Contra ISIS
La Operación Hawkeye Strike se inscribe en una serie de intervenciones recientes de Estados Unidos contra enclaves de ISIS fuera de Siria y Irak. Un antecedente inmediato se registró el 25 de diciembre en el noroeste de Nigeria, donde las fuerzas estadounidenses lanzaron una operación contra objetivos vinculados al Estado Islámico en respuesta a una ola de violencia dirigida contra comunidades cristianas.
El presidente Trump, en declaraciones difundidas por la red Truth Social, ratificó su involucramiento directo en la decisión de atacar, señalando que «Estados Unidos lanzó un ataque poderoso y letal contra la escoria terrorista de ISIS en el noroeste de Nigeria, quienes han estado matando brutalmente, principalmente, a cristianos inocentes».
Compromiso con la Seguridad Global
La campaña aérea de la coalición internacional ha buscado debilitar la infraestructura de ISIS en distintos escenarios, incluyendo la vigilancia intensiva de rutas de abastecimiento y la eliminación de centros de mando. Las autoridades explicaron que estos ataques se realizan «en cumplimiento del compromiso permanente de erradicar el terrorismo islámico y proteger a las fuerzas estadounidenses y aliadas desplegadas en zonas de conflicto».
El Departamento de Defensa de Estados Unidos subrayó la capacidad de las fuerzas armadas para ejecutar «operaciones de precisión» y destacó la coordinación con sus socios regionales. «El Departamento de Defensa realizó numerosos ataques perfectos, como solo Estados Unidos es capaz de hacer», afirmó Trump.
La ofensiva más reciente en Siria representa la continuidad de una política exterior basada en la acción directa contra grupos considerados una amenaza para la seguridad global. «Seguimos decididos a perseguir a los terroristas que buscan dañar a Estados Unidos y a nuestros aliados», señaló CENTCOM en su mensaje.
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