EE.UU. se muestra optimista sobre un acuerdo con Irán mientras aumenta la presión
La administración estadounidense busca un acuerdo integral con Irán mientras aumenta la presión económica

La administración estadounidense ha expresado su optimismo respecto a la posibilidad de alcanzar un acuerdo con Irán en el próximo ciclo de negociaciones, que se espera se celebre en Islamabad. La portavoz de la Casa Blanca, Karoline Leavitt, destacó la importancia de la mediación paquistaní en el proceso y agradeció su amistad y esfuerzos para lograr un acuerdo.
Leavitt subrayó que, aunque otros países han ofrecido apoyo para facilitar el diálogo, Estados Unidos apuesta por mantener la interlocución exclusiva con Pakistán para agilizar contactos y construir confianza entre las partes. El anuncio coincide con la llegada a Teherán de una delegación paquistaní encabezada por el jefe del ejército, Asim Munir, y el ministro del Interior, Mohsin Naqvi, con el objetivo de preparar una posible segunda ronda de negociaciones.
La primera ronda de diálogo, celebrada en Islamabad y liderada por el vicepresidente estadounidense JD Vance y el presidente del Parlamento iraní Mohammad Bagher Ghalibaf, concluyó sin un acuerdo definitivo. El principal escollo sigue siendo el futuro del programa nuclear iraní, con Washington exigiendo la eliminación del uranio enriquecido y la renuncia a cualquier capacidad militar, mientras Teherán insiste en que su derecho a la energía nuclear es innegociable.
Por otro lado, la administración Trump ha advertido que aumentará la presión económica contra Teherán si persiste en su postura intransigente. Estados Unidos ha anunciado que podría imponer sanciones secundarias a los compradores de petróleo iraní en un intento de obtener ventaja antes de nuevas negociaciones, apenas unas semanas después de que Washington flexibilizara la aplicación de algunas sanciones energéticas contra Irán.
El secretario del Tesoro, Scott Bessent, junto a Leavitt, predijo que la compra de petróleo iraní por parte de China se suspendería debido al bloqueo estadounidense a los buques que arriban a puertos iraníes. Añadió que Estados Unidos podría imponer sanciones secundarias a los países que compren crudo iraní, lo que sería equivalente financiero a lo que vieron en las actividades militares.
En paralelo, Estados Unidos ha intensificado la presión sobre Irán con un bloqueo naval que, según el Mando Central, ha interrumpido todo el comercio marítimo hacia y desde los puertos iraníes. La Casa Blanca no ha confirmado la extensión formal del alto el fuego de 15 días vigente desde el 8 de abril, aunque las partes continúan negociando bajo la tregua.
Irán, por su parte, ha advertido que podría bloquear el mar Rojo si Washington no levanta el asedio a sus puertos, una amenaza que busca presionar para lograr concesiones. El general Ali Abdollahi Aliabadi, jefe del comando central de las fuerzas armadas iraníes, advirtió que el mantenimiento del bloqueo estadounidense sería interpretado como una violación de la tregua y podría desencadenar una respuesta militar.
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