Jubilados y Trabajadores de PAMI Unen Fuerzas en Protesta Pacífica
Jubilados y trabajadores de PAMI se unen en protesta pacífica para defender sus derechos y visibilizar la crisis en la institución

Cerca del mediodía de este miércoles, un grupo de jubilados, pensionados y trabajadores se reunieron en la puerta de la sede de PAMI, ubicada en la calle General Paz 370, para realizar un abrazo solidario. El objetivo del encuentro fue visibilizar las consecuencias de los constantes recortes que están sufriendo las prestaciones de las personas mayores y cómo afecta la caída del poder adquisitivo de quienes trabajan en dicha institución.
La respuesta de los trabajadores no tardó en llegar
Bajo la consigna “A defender el PAMI”, los empleados pertenecientes a la Asociación de Trabajadores del Estado (ATE) denunciaron que, además de la cuestión salarial, hay otros problemas como grandes demoras en turnos de urgencia, ausencia de especialistas en guardias y una deuda acumulada con prestadores externos que paraliza la rueda de atención médica. Ante esto, la atención se ve resentida y es foco de numerosos reclamos por parte de los beneficiarios de la obra social.
El contexto de la situación
En ese contexto, cabe destacar la reciente advertencia de la Cámara de Ópticas de Córdoba sobre el riesgo que corren los servicios debido a la deuda de $1.600 millones que mantiene el organismo nacional por prestaciones ya brindadas. “El panorama es crítico: las ópticas no pueden sostener este nivel de atraso y los jubilados no pueden quedar expuestos a esta falta de respuestas”, advirtió Cristian Pastore, presidente de la institución, en declaraciones brindadas hace una semana.
Dentro de las cientos de personas que diariamente asisten a PAMI en búsqueda de respuestas, para las que cada vez hay que esperar más, hay un testigo particular. Se trata de Julio, un jubilado y vendedor ambulante que hace años está en la puerta del organismo ofreciendo diversos artículos y accesorios.
La voz de los jubilados
Desde las 7 de la mañana hasta las 14, mientras trabaja (porque su jubilación corresponde a la mínima), observa la situación de sus pares: “Es muy triste la realidad de los jubilados. Yo lo vivo a diario. Lo veo a diario.” Además, cuenta que cada vez hay más reclamos pidiendo principalmente por los remedios, aunque también los jubilados necesitan otros insumos como sillas de ruedas, andadores, e incluso camas en hospitales.
Por otro lado, Julio también ha notado que en los últimos meses menos personas compran sus productos por la difícil situación económica, y aclara: “Y no es que la gente no quiera comprar, sino que no hay plata”. En esa misma línea, señala que ha escuchado relatos de personas que tienen que elegir entre comer o comprar sus remedios.
Explora más noticias en nuestra sección: Córdoba





