El fiscal general de EE. UU. anuncia cargos criminales contra Raúl Castro por el derribo de avionetas en 1996
La justicia estadounidense busca hacer justicia por los crímenes cometidos contra los cubanos en 1996.

El fiscal general de EE. UU. anuncia cargos criminales contra Raúl Castro por el derribo de avionetas en 1996
El fiscal general interino de Estados Unidos, Todd Blanche, afirmó que espera que el exdictador cubano Raúl Castro comparezca ante la justicia estadounidense ‘por su propia voluntad o por cualquier otra forma’ tras revelarse los cargos criminales en su contra por el derribo de dos avionetas en 1996.
Castro, de 94 años y hermano menor de Fidel Castro, afronta en la corte federal del Distrito del Sur de Florida cargos por conspiración para matar estadounidenses, destrucción de aeronave y asesinato por presuntamente ordenar el derribo de las aeronaves el 24 de febrero de 1996.
El incidente cobró la vida de cuatro hombres de origen cubano que trabajaban con la organización Hermanos al Rescate, la cual auxiliaba a balseros que intentaban escapar de la isla. Según explicó la senadora de Florida Ashley Moody al leer los cargos, el delito de conspiración para matar estadounidenses conlleva un máximo de cadena perpetua.
La destrucción de aeronave suma hasta cinco años adicionales, y cada uno de los cuatro asesinatos acarrea ‘un máximo cargo de muerte o cárcel de por vida’. Los cargos, presentados formalmente en abril aunque revelados este miércoles por el Departamento de Justicia (DOJ), también incluyen a otros cinco militares cubanos.
El fiscal general Blanche subrayó que imputar a individuos que no se encuentran físicamente en territorio estadounidense no es una práctica nueva para su oficina. Las avionetas derribadas transportaban a Carlos Costa, Armando Alejandre y Mario Manuel de la Peña, ciudadanos estadounidenses, y a Pablo Morales, residente legal, todos de origen cubano.
El régimen cubano alegó en su momento que las aeronaves se hallaban en su espacio aéreo y que los aviadores eran ‘terroristas’. La Organización de Aviación Civil Internacional (OACI) dictaminó, no obstante, que el incidente ocurrió en aguas internacionales.
El secretario de Estado Marco Rubio, de origen cubanoamericano, dirigió un mensaje en video al pueblo cubano en el que acusó al liderazgo de La Habana de robo, corrupción y opresión, y condicionó USD 100 millones en ayuda a que la isla dé pasos hacia una apertura política.
El dictador cubano Miguel Díaz-Canel rechazó la acusación y afirmó que carece de ‘base legal’. A través de su cuenta en X, sostuvo que los cargos buscan ‘añadir al expediente que fabrican para justificar la locura de una agresión militar contra Cuba’.
Blanche declinó responder directamente sobre si Washington planea una operación en Cuba similar a la que el 3 de enero derivó en la captura del entonces dictador venezolano Nicolás Maduro. ‘No voy a comparar casos’, señaló, y agregó: ‘La forma en la que traemos a personas acusadas de un crimen varía’.
El fiscal general Blanche también destacó que el derribo de las avionetas en 1996 fue un incidente grave que tuvo consecuencias importantes para la comunidad cubana en Estados Unidos. ‘Es un momento de gran importancia para la justicia y la seguridad nacional de Estados Unidos’, enfatizó.
Trump calificó la acusación como ‘un momento muy importante’, aunque minimizó la posibilidad de una acción militar contra Cuba. ‘No habrá escalada. No creo que sea necesario. El lugar se está desmoronando. Es un desastre y han perdido el control de alguna manera’, declaró el mandatario ante la prensa.
La acusación contra Raúl Castro también ha generado una fuerte reacción en la comunidad cubana en Estados Unidos. ‘Es un golpe para la dignidad y la integridad de la nación cubana’, sostuvo la senadora de Florida Ashley Moody.
La situación actual entre Estados Unidos y Cuba es tensa y compleja. La administración de Biden ha mantenido una política de apertura hacia la isla, pero también ha condenado las violaciones de los derechos humanos y la represión del régimen cubano.
La acusación contra Raúl Castro es un ejemplo de la continua presión que Estados Unidos ejerce sobre el régimen cubano para que se abra a la democracia y los derechos humanos. La situación actual es un reflejo de la compleja relación entre ambos países.
La comunidad cubana en Estados Unidos sigue muy de cerca la situación y espera que la justicia estadounidense haga justicia por los crímenes cometidos contra los cubanos en 1996.
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