La escalada de violencia en Ucrania: ¿Qué busca Putin con sus ataques cada vez más intensos?
La escalada de violencia en Ucrania: ¿Qué busca Putin con sus ataques cada vez más intensos?

La situación en Ucrania sigue deteriorándose a pasos agigantados. Los ataques de Rusia contra el país vecino no cesan, y cada vez son más intensos y letales. Pero, ¿qué busca el presidente ruso, Vladimir Putin, con esta estrategia de violencia creciente? Según analistas y funcionarios rusos y europeos, la respuesta se encuentra en la creciente presión sobre Putin para poner fin a la guerra en Ucrania.
La ofensiva rusa se ha estancado, los recursos financieros disminuyen, y los ataques con drones ucranianos en territorio ruso exacerban el descontento público. En este contexto, funcionarios rusos han emitido amenazas cada vez más severas de intensificar los bombardeos sobre Kiev, advirtiendo a los funcionarios occidentales que abandonen la capital ucraniana. La noche del martes, Rusia lanzó otra intensa andanada de misiles balísticos y drones contra la ciudad, causando al menos cuatro muertos y decenas de heridos.
El expresidente ruso Dmitry Medvedev, actual vicepresidente del Consejo de Seguridad, restó importancia a la indignación europea por el impacto de un dron ruso contra un apartamento en Rumania, miembro de la OTAN, calificando el incidente como “solo la primera señal de alerta”. Medvedev advirtió a los ciudadanos de la Unión Europea que debían comprender que sus autoridades habían entrado unilateralmente en guerra con Rusia, y que, por lo tanto, debían mantenerse alerta y no sorprenderse por nada, ya que “la paz se acabó”.
Funcionarios europeos afirmaron que la escalada de la agresión era consecuencia de las crecientes dificultades militares y económicas que enfrenta Rusia, y podría indicar un intento de forzar la reactivación de las estancadas conversaciones de paz en busca de un acuerdo en los términos de Moscú. Un análisis reciente publicado en una de las principales revistas rusas de política exterior, Russia in Global Affairs, afirmaba que los objetivos bélicos de Putin eran ahora inalcanzables, y el informe parecía ser una señal más del creciente descontento en la cúpula del sistema político ruso.
La continua ayuda occidental a Kiev hace imposible que Rusia supere a Ucrania en gasto militar en equipo y tecnología, mientras que los esfuerzos de movilización ucranianos demuestran ser un contrapeso suficiente al sistema de reclutamiento ruso, más limitado. La guerra se libra entre adversarios de similar nivel, y, según analistas, esto históricamente rara vez ha llevado a la destrucción total de uno de los bandos. Por lo tanto, “liquidar al régimen antirruso” es prácticamente inalcanzable sin una ocupación militar total de todo el país durante un largo período, algo que, para Rusia, es técnicamente imposible.
Los ataques con drones ucranianos de alcance medio están causando graves trastornos en las redes logísticas y las rutas de suministro a lo largo del corredor terrestre clave que conecta Rusia, a través del sur de Ucrania ocupada, con Crimea. Como consecuencia, se está racionando el combustible en Crimea, y durante el fin de semana se reportaron escaseces generalizadas de gasolina. La captura de Donetsk se ha convertido en el principal objetivo militar de Putin y en su condición principal para poner fin a la guerra.
La economía rusa se encuentra bajo una presión creciente a pesar del alza de los precios del petróleo. El aumento del gasto militar ruso, sumado a la drástica caída de los ingresos del sector civil debido a la contracción económica provocada por las severas sanciones y los altos tipos de interés, significa que Rusia seguirá acumulando un considerable déficit presupuestario. Los presupuestos regionales son los que están bajo mayor presión en este momento, y el gobierno se prepara para realizar recortes presupuestarios severos en todos los sectores, excepto en defensa y gasto social.
Analistas rusos y funcionarios europeos señalan que aceptar la retirada ucraniana de Donetsk simplemente permitiría a Putin rearmarse e intentar posteriormente apoderarse de más territorio. La razón por la que Rusia no ha lanzado una movilización masiva es la misma por la que no lo hará: el reclutamiento masivo en otoño de 2022 provocó protestas y la huida de decenas de miles de hombres del país. Por lo tanto, Rusia podría preferir pausar la campaña porque no es sostenible para ellos.
Los funcionarios occidentales perciben un cambio de rumbo en contra de Putin, al menos por ahora. Existe la posibilidad de que Rusia se quede sin fuerzas, en cuyo caso no será expulsada de Ucrania, pero las actividades del ejército ruso se volverán estratégicamente irrelevantes. La situación en Ucrania es cada vez más crítica, y el mundo entero observa con preocupación los acontecimientos que se desarrollan en este país del este de Europa.
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