Bolivia al borde del colapso: el costo humano de los bloqueos
La situación en Bolivia se vuelve cada vez más crítica, con una emergencia humanitaria que deja a la población sin acceso a alimentos, medicinas y oxígeno.

La situación en Bolivia se vuelve cada vez más crítica, con un conflicto político que ha derivado en una emergencia humanitaria. Los bloqueos de carreteras, impulsados por sectores que exigen la renuncia del presidente Rodrigo Paz, han dejado a la población sin acceso a alimentos, medicinas y oxígeno.
En la ciudad de La Paz, la sede del Gobierno y el Legislativo, la escasez es palpable. Los mercados callejeros, habitualmente repletos de gente y productos, ahora ofrecen una limitada variedad de alimentos a precios exorbitantes. La gente hace fila para conseguir leche o huevos, y lo que hay se vende al doble o triple de su valor normal.
Mientras tanto, en la ciudad central de Cochabamba, decenas de lecheros, porcinocultores y avicultores protestaron contra los bloqueos que les impiden enviar sus productos a otras regiones. La falta de alimentos y medicinas es tan grave que los centros de salud están sufriendo las consecuencias. El Hospital del Niño de La Paz tuvo que suspender unas 50 cirugías programadas debido a la falta de oxígeno medicinal.
El director del hospital, Alfredo Mendoza, alertó que la situación es crítica y que si no se encuentra una solución en tres días, los resultados serán catastróficos. Los padres de niños ingresados en el hospital se apostaron en la puerta del centro médico, gritando "queremos oxígeno" y pidiendo a las autoridades que tomen medidas para solucionar la crisis.
La situación es tan dramática que los conflictos han dejado diez fallecidos, incluidas siete personas que no pudieron recibir atención médica oportuna por los bloqueos de carreteras. Entre las víctimas están una mujer de 24 años y una niña de 12 que debían recibir tratamiento contra el cáncer y no pudieron trasladarse a La Paz.
Una paciente oncológica de 43 años, Janet Ramallo, contó a EFE que hace un esfuerzo sobrehumano para llegar al hospital donde recibe tratamiento. "La situación está pésima", dijo. "Hay personas que ya decidieron dejar su tratamiento y usted comprenderá que el cáncer es una cuestión de vida o muerte… Nosotros queremos vivir, pero si el Gobierno no pone de su parte y no pone orden, yo creo que vamos a tener que contar más muertes".
Un grupo de personas de la Asociación de Personas con Cáncer y Familiares hizo una protesta en Miraflores por la situación "sumamente crítica" para ese sector por falta de medicamentos, insumos y la imposibilidad de algunos pacientes para acceder a los tratamientos. La presidenta de la asociación, Rosario Calle, demandó que las autoridades "tomen acciones", como habilitar "vuelos solidarios" y vehículos para trasladar a las personas que requieren tratamiento.
La crisis en Bolivia es un recordatorio de la importancia de la estabilidad política y la necesidad de encontrar soluciones pacíficas a los conflictos. Mientras tanto, la población sufre las consecuencias de la falta de alimentos, medicinas y oxígeno, y la situación sigue empeorando con cada día que pasa.
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