El Museo Caraffa se viste de armenio: GRUNK, una travesía de cien años
Una travesía de cien años que celebra la integración cultural entre Armenia y Argentina

En el corazón de la ciudad de Córdoba, el Museo Emilio Caraffa se prepara para recibir una de las exposiciones más innovadoras y emocionales de la temporada: GRUNK. Una travesía de 100 años. Esta instalación interactiva e inmersiva, diseñada para conmemorar el centenario de la comunidad armenia en Córdoba, promete transportar a los visitantes a un viaje sin precedentes a través de la historia, la cultura y la resiliencia.
La historia comienza en 1926, cuando se fundó la Iglesia de San Jorge (Surp Kevork) en el barrio Pueyrredón, el primer templo apostólico armenio de toda Sudamérica. Desde entonces, la comunidad armenia ha dejado una huella imborrable en la ciudad, y esta exposición es un tributo a su legado. A través de un cruce entre arte, memoria histórica y resiliencia, GRUNK celebra la rica integración cultural entre Armenia y Argentina, reflejada en los símbolos de la exhibición y en las raíces de los propios artistas participantes.
Al ingresar a la exposición, los visitantes reciben un dispositivo o “caja espejo” horizontal que anula la visión frontal y lateral, obligándolos a mirar hacia abajo para ver lo que está arriba. Este truco visual genera un fenómeno físico-psicológico de inversión espacial, desafiando los sentidos y la percepción tradicional. El recorrido se divide en dos partes: la primera, un ambiente multisensorial donde las piezas artísticas están colgadas en altura, y la segunda, un espacio donde los espectadores interactúan directamente con el entorno.
La segunda parte del trayecto se articula en torno a tres instalaciones profundamente simbólicas: las valijas, que funcionan como metáforas del desplazamiento forzado y de los tesoros culturales protegidos durante el viaje; el muro y las grullas, una proyección audiovisual interactiva que simula las ventanas de una iglesia armenia tradicional; y el paisaje espejado, un cierre inmersivo donde la geografía rocosa de Armenia y las sierras de Córdoba dialogan en un infinito visual. La conciencia ambiental y el trabajo colectivo son fundamentales en GRUNK, que prioriza la materialidad y la reutilización de elementos cotidianos de desecho, transformados mediante técnicas de grabado, termo-moldeado, esgrafiado y collage.
La muestra es también un alegato contra el individualismo moderno, predominante en el campo artístico. GRUNK es el resultado de la sumatoria singular de experiencias y conocimientos de los integrantes de Espilus + Menck, un equipo interdisciplinario que incluye artistas grabadores, pintores, escultores, ceramistas, artistas visuales, músicos compositores, arquitecto, diseñadores de realidad aumentada, 3D y gráficos. El equipo que hace posible esta creación está integrado por los miembros del Grupo Espilus y del Grupo Menk, junto a un destacado equipo técnico.
Las entradas para GRUNK se adquieren en la Recepción del Museo al momento de la visita o de manera anticipada en el sitio web de Autoentrada. Los precios varían según la categoría: menores de hasta 16 años, estudiantes con certificado de alumno regular, jubilados y/o personas con discapacidad con credencial, ingresan gratis todos los días. La entrada general para mayores de 16 años cuesta $5.000, y la entrada combinada para visitar los museos Palacio Dionisi, Emilio Caraffa y Evita-Palacio Ferreyra, cuesta $10.000. Los miércoles, el ingreso es gratuito para todo el público.
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