Mundo

Cinco años después del 11J: El régimen cubano intensifica el control totalitario

El régimen cubano ha demostrado ser implacable en su represión a cinco años del estallido del 11J.

El contexto actual

El régimen cubano ha demostrado, una vez más, su capacidad para adaptarse y sobrevivir en un contexto de profunda crisis política y social. A cinco años del estallido del 11J, las protestas masivas que sacudieron la isla en 2021, el gobierno de La Habana ha recurrido a una estrategia de control totalitario para mantener su poder y sofocar cualquier disidencia.

Según Javier Larrondo, presidente de la ONG Prisoners Defenders, el régimen ha demostrado ser implacable en su represión. "El régimen está demostrando que no está poniendo ningún límite y su represión es horizontal", advirtió Larrondo en declaraciones al programa De buena fuente. Esta organización, con sede en España, ha documentado un aumento significativo en el número de presos políticos en la isla, con un total de 1.306 personas detenidas, incluyendo 40 menores, lo que representa un récord en la historia reciente de Cuba.

La situación de los presos políticos

La situación de los presos políticos en Cuba es particularmente alarmante. Según Larrondo, las cárceles cubanas aplican una política sistemática de desnutrición que afecta tanto a presos comunes como políticos, aunque estos últimos sufren condiciones aún más extremas. El régimen les niega agua y medicamentos, les roba la comida y los castiga con la privación de alimentos y bebida.

El caso del activista Alexander Díaz ilustra los límites a los que puede llegar esta política. Larrondo reveló que ya en 2025 recibió fotografías suyas que lo mostraban en un estado físico devastador: "Tiene un cáncer, tiene hepatitis, está destruido. Este hombre no va a salir vivo de esta". A pesar de su delicado estado de salud, Díaz seguía en prisión, lo que pone de relieve la crueldad del régimen hacia los disidentes.

El control totalitario

El régimen cubano ha recurrido a una estrategia de control totalitario para mantener su poder y sofocar cualquier disidencia. Según Larrondo, el objetivo es generar una política de terrorismo de Estado que impida que la población se atreva a protestar. El régimen ha invertido grandes sumas de dinero en tecnología de represión, incluyendo drones para sobrevolar protestas e identificar participantes.

La transformación del aparato de inteligencia cubano ha sido uno de los cambios más profundos de los últimos cinco años. El régimen siempre mantuvo fichas ideológicas de sus ciudadanos, alimentadas por los Comités de Defensa de la Revolución y las organizaciones de masas. Ahora, estas fichas incorporan una dimensión digital de alcance mucho mayor, lo que permite identificar a los disidentes antes de que actúen y enviar una señal de advertencia al resto de la población.

El futuro incierto

A cinco años del 11J, la pregunta que sobrevuela el aniversario es si el pueblo cubano volverá a las calles. Larrondo identifica dos factores que determinan las posibilidades de una nueva movilización: la infiltración del régimen en las organizaciones opositoras y la naturaleza espontánea de las protestas. Si bien la infiltración puede operar como freno, la espontaneidad puede actuar como ventaja, ya que el régimen pierde sus principales herramientas de desarticulación cuando no hay una organización que identificar ni un titular que perseguir.

Artículos relacionados

Botón volver arriba
📻
EN VIVO

Bloqueador de anuncios detectado

¡Hola! Detectamos que estás usando un bloqueador de anuncios. CórdobaTeVe depende de anuncios publicitarios para subsistir y seguir brindando información de calidad. Si querés navegar libremente por nuestro sitio, necesitamos que desactives tu bloqueador de anuncios o que hagas una excepción en los ajustes de tu aplicación. Te garantizamos que todos los anuncios de nuestra web están curados por el staff de Google y son 100% seguros.