Uruguay se suma a la condena internacional contra Ortega: pide elecciones libres en Nicaragua
Uruguay se une a la condena internacional contra el dictador nicaragüense Daniel Ortega, pidiendo elecciones libres en Nicaragua

La respuesta de Uruguay no tardó en llegar
En un comunicado oficial, el Ministerio de Relaciones Exteriores de Uruguay expresó su profunda preocupación por las declaraciones del dictador nicaragüense Daniel Ortega, quien afirmó que en su país no habrá más elecciones. Esta postura genera un gran rechazo político tanto dentro como fuera de Nicaragua, y expone una creciente tensión dentro del propio oficialismo.
El gobierno uruguayo, a través de su cancillería, manifestó que las palabras de Ortega ponen en duda la continuidad de las elecciones nacionales en Nicaragua. Además, reiteró su posición de que el pueblo nicaragüense debe poder ejercer su derecho soberano a través de elecciones libres, plurales y periódicas, de acuerdo con las normas constitucionales y los principios que guían la integración regional.
Antecedentes y reacciones
Antes de la declaración oficial de Uruguay, el Partido Nacional de este país había reclamado al gobierno de Yamandú Orsi una reacción pública contra las declaraciones de Ortega. El partido condenó lo que consideró actitudes y declaraciones totalitarias que no garantizan la libertad y la libre expresión del pueblo nicaragüense.
Ortega había afirmado el 19 de julio que en Nicaragua “no volverá a haber elecciones”, lo que provocó una rápida reacción de la Unión Europea, que instó al régimen de Ortega a permitir elecciones según lo previsto y de manera transparente, inclusiva y creíble. La UE también pidió la liberación de todos los presos políticos y el restablecimiento pleno del Estado de derecho en Nicaragua.
La posición de la Unión Europea
La alta representante de la Unión Europea para Asuntos Exteriores, Kaja Kallas, expresó que el bloque sigue de cerca la evolución de la situación política y el grave deterioro de los derechos fundamentales en Nicaragua. La UE reiteró su condena a la “represión sistémica” atribuida a las autoridades nicaragüenses y pidió reformas electorales para respaldar una salida democrática, pacífica y negociada a la crisis política actual.
El régimen de Nicaragua respondió a la Unión Europea con una nota oficial de su cancillería, rechazando el pronunciamiento europeo como “injerencista, imperialista y propio de una mentalidad anclada en un pasado colonial”. La nota afirmó que el pueblo y el gobierno nicaragüenses no admiten señalamientos sobre sus territorios, sus pueblos y sus procesos democráticos, y cerró con la frase “No somos vasallos de nadie”.
Implicaciones y futuro
La situación en Nicaragua sigue siendo tensa, con el gobierno de Ortega enfrentando crecientes presiones internacionales por sus declaraciones y acciones. La comunidad internacional mantiene su apoyo al pueblo nicaragüense en su aspiración a la democracia, los derechos humanos y el Estado de derecho. Uruguay, al unirse a la condena internacional, busca contribuir a la presión sobre el régimen de Ortega para que permita elecciones libres y justas en Nicaragua.
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