Erupción del Volcán Puracé: Ceniza y Gases Amenazan la Región de Popayán
La erupción del volcán Puracé ha generado una alerta en la región de Popayán después de un fuerte terremoto

La respuesta del volcán Puracé no se hizo esperar
El volcán Puracé, ubicado a solo 27 kilómetros de la ciudad de Popayán, ha vuelto a emitir ceniza y gases después de un fuerte terremoto que azotó la región. Esta emisión ha generado una alerta en la zona y ha llevado a la suspensión de operaciones en el aeropuerto de Popayán. La Aeronáutica Civil informó que la decisión se tomó debido a la presencia de ceniza en el área, lo que podría afectar la seguridad de los vuelos.
La situación en el Cauca es de gran preocupación, ya que la cadena volcánica Los Coconucos, a la que pertenece el Puracé, mantiene una marcada inestabilidad. Los expertos advierten que la amenaza de una erupción mayor permanece latente, lo que ha intensificado la preocupación en la región. El Servicio Geológico Colombiano (SGC) ha confirmado que los indicadores instrumentales del volcán han superado ampliamente los valores considerados normales, lo que sugiere una dinámica interna acelerada.
Impacto en la población y el medio ambiente
La caída de ceniza ha afectado no solo la visibilidad en la zona, sino que también ha causado daños directos en cultivos, pastizales y fuentes de agua en la zona rural del municipio de Puracé. Los habitantes de zonas cercanas, como la vereda Cristales y Cobaló, así como de la localidad de Coconuco, han reportado la caída de ceniza y afectaciones en la visibilidad. El material particulado se ha extendido hasta sectores urbanos de Popayán, generando molestias en la población y complicaciones logísticas en la movilidad regional.
Las autoridades locales han advertido que la contaminación de insumos agrícolas y recursos hídricos afecta la productividad y la salud del ganado, comprometiendo la economía de familias campesinas. El llamado institucional apunta a fortalecer la capacidad de respuesta regional, disponer de refugios temporales y asegurar el abastecimiento de insumos alimentarios y sanitarios. Además, las rutas de evacuación requieren mantenimiento permanente para facilitar una eventual movilización masiva si la alerta escala a nivel rojo.
El terremoto que cambió la situación
El terremoto de magnitud 7.4 que sacudió Colombia el lunes 10 de agosto ha sido el mayor registrado en el país durante la última década, según el Servicio Geológico Colombiano. El movimiento telúrico ha provocado daños estructurales en aeropuertos, viviendas y edificios de ciudades como Manizales, Pereira, Quibdó, Cali, Armenia, Cartago y Buenaventura. La avenida Santander de Manizales presenta más de diez edificios colapsados y al menos 20 viviendas caídas, con víctimas mortales confirmadas.
La coincidencia temporal entre el sismo y la emisión de ceniza del Puracé ha generado preocupación en la población. No obstante, tanto el SGC como el Cuerpo de Bomberos de Popayán han descartado una relación causal entre ambos eventos. Los expertos explican que se trata de procesos geológicos independientes, lo que ha llevado a las autoridades a enfatizar la necesidad de que la población evite acercarse a los cráteres de los volcanes Puracé, Piocollo y Curiquinga ante el riesgo de nuevas emisiones repentinas de ceniza o gases.
Mantenimiento de la alerta
El monitoreo técnico se mantiene en nivel naranja, con vigilancia permanente sobre los niveles sísmicos, la composición de los gases y la temperatura de las emisiones. Un eventual descenso de la actividad no implicará el regreso inmediato a la estabilidad, advirtió el SGC, por lo que se prolongará la observación antes de considerar un cambio a alerta amarilla. La cadena volcánica de Los Coconucos, integrada por 15 centros volcánicos, sigue bajo especial atención de la Unidad Nacional para la Gestión del Riesgo de Desastres (Ungrd), que coordina la respuesta institucional frente a las afectaciones en el Cauca y en el resto del suroccidente colombiano.
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