Incendios forestales en el norte de Francia: más de 1.200 personas evacuadas y una superficie de 180 hectáreas arrasadas
La situación es desfavorable en la zona de Dannes debido a la dificultad de acceso y el avance libre de las llamas

Un total de 1.200 personas tuvieron que abandonar un camping en la costa del departamento de Pas-de-Calais, en el norte de Francia, debido a varios incendios forestales que se declararon el miércoles en una zona de dunas y avanzaron hacia un sector forestal cercano.
La evacuación se llevó a cabo en el camping Cristal d’Opale, ubicado en Camiers, una localidad del litoral próxima a las áreas donde se originaron las llamas. Los campistas fueron trasladados a un refugio preventivo, mientras los equipos de emergencia desplegaron un operativo reforzado por aire y por tierra para intentar frenar la expansión del fuego en un terreno de acceso complejo.
Según la información oficial, los primeros focos aparecieron hacia las 13:30, hora local, en dunas de la comuna de Neufchâtel-Hardelot, cerca de una zona boscosa. Más tarde se declaró otro incendio en la vecina Dannes, y ese frente derivó en la evacuación del camping.
En una primera evaluación, la superficie quemada alcanzaba 23 hectáreas a media tarde. Sin embargo, horas después, el saldo provisional subió a unas 180 hectáreas arrasadas, una vivienda destruida y otra evacuada, mientras la prefectura mantenía activo el seguimiento de la emergencia sobre ambos focos. Afortunadamente, no se informaron víctimas hasta la noche.
El dispositivo de respuesta fue ampliado rápidamente a medida que el fuego se extendía. En el lugar trabajaron 100 bomberos, a los que se sumaron 64 efectivos de refuerzo de departamentos vecinos, además de una brigada militar de seguridad civil en camino. También participaron 70 gendarmes y tres medios aéreos, entre ellos helicópteros con capacidad de descarga de agua enviados como apoyo desde Normandía.
Las restricciones también alcanzaron a los movimientos de la población en la zona costera. Los residentes de Camiers recibieron la indicación de limitar sus desplazamientos, mientras que las autoridades pidieron a habitantes y turistas que no se acercaran a las áreas afectadas para no entorpecer el trabajo de los servicios de emergencia. Más tarde, los campistas del Cristal d’Opale recibieron autorización para regresar al predio.
Francia y gran parte de Europa están atravesando una temporada de incendios forestales más intensa de lo habitual, en un contexto marcado por un invierno con más humedad, que favoreció el crecimiento de la vegetación, y por sucesivas olas de calor que después secaron esa masa vegetal y elevaron el riesgo de fuego.
La ministra francesa de Medio Ambiente, Monique Barbut, advirtió que las olas de calor podrían generar pérdidas directas e indirectas de hasta 15.000 millones de euros, equivalentes a unos USD 17.000 millones.
Al cierre de la jornada, uno de los incendios permanecía contenido en Neufchâtel-Hardelot, mientras el foco de Dannes seguía activo. La prefectura definió la situación en ese sector como desfavorable por la combinación de un terreno de difícil acceso y un avance libre de las llamas.
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