¿Cada cuánto cambiar las sábanas? La visión de un farmacéutico y la ciencia del polvo
Álvaro Fernández explica por qué la recomendación es una semana o, como máximo, diez días, y cuándo conviene ajustarla

¿Cada cuánto cambiar las sábanas? La visión de un farmacéutico y la ciencia del polvo
El farmacéutico y divulgador Álvaro Fernández, en su intervención en el programa Directo al Grano, sostuvo que lo más recomendable es lavar la ropa de cama una vez a la semana o, como mucho, cada diez días. Sin embargo, puntualizó que la frecuencia ideal depende de factores como la presencia de mascotas, la sudoración nocturna o la existencia de alergias.

El porqué de la frecuencia: ácaros y alergias
Las sábanas son un ecosistema donde se acumulan sudor, células muertas y grasa corporal. En climas cálidos y húmedos, como los que vivimos en Córdoba en verano, ese caldo favorece la proliferación de ácaros del polvo, principales responsables de alergias respiratorias. Ventilar la habitación y sacudir la cama al levantarse ayuda a reducir la carga de alérgenos, pero el lavado frecuente a alta temperatura sigue siendo la medida más eficaz.
Lo que indica la OMS y la evidencia científica
La Organización Mundial de la Salud recomienda lavar la ropa de cama a temperaturas superiores a 55 °C para eliminar los alérgenos de ácaros. Los estudios revisados por la comunidad científica coinciden en que esta práctica es esencial para personas sensibilizadas, pero no hay evidencia concluyente que obligue a cambiar las sábanas cada siete días en individuos sanos. En realidad, la literatura sugiere que intervalos de diez o catorce días pueden ser suficientes siempre que se mantenga la higiene general.
Excepciones y situaciones especiales
Hay casos en los que la frecuencia debe acortarse. Quienes duermen con perros o gatos en la cama, o quienes sudan abundantemente durante la noche, deberían lavar la ropa de cama antes de la semana. Lo mismo aplica a personas alérgicas a los ácaros o a quienes padecen dermatitis atópica: el lavado a 60 °C cada siete días reduce notablemente los síntomas.
Consejos prácticos para el hogar cordobés
Para quienes buscan un equilibrio entre comodidad y salud, la siguiente rutina resulta útil: lavar las sábanas a 60 °C cada siete o diez días, ventilar la habitación al menos una vez al día y sacudir la colcha antes de colocarla. Si la cama se usa solo en temporada de calor, se puede alargar el intervalo a catorce días, siempre que no haya presencia de alérgenos visibles.
En definitiva, cambiar las sábanas semanalmente es una buena regla general, pero la ciencia permite matices. Adaptar la frecuencia a las condiciones de cada hogar y a las necesidades de sus ocupantes es la clave para dormir tranquilos sin gastar de más.
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