Tres candidatos lideran la votación preliminar del Consejo de Seguridad para la Secretaría General de la ONU
Rodrigues‑Birkett, Grynspan y Grossi encabezan la lista de aspirantes tras la votación informal del Consejo.

El Consejo de Seguridad de Naciones Unidas llevó a cabo, este viernes, una votación cerrada e informal para definir a los aspirantes con mayor respaldo a la Secretaría General, cuyo mandato concluirá en diciembre de 2026. En la boleta de color único, la diplomática estadounidense Carolyn Rodrigues‑Birkett obtuvo ocho votos «Encouraged», mientras que la costarricense Rebeca Grynspan y el argentino Rafael Grossi alcanzaron siete cada uno.
Cómo se desglosan los apoyos y los rechazos
Los quince miembros del Consejo anotaron en la misma hoja los votos positivos, los negativos («Discouraged») y las abstenciones («No opinion»). Rodrigues‑Birkett registró ocho «Encouraged», tres «Discouraged» y cuatro «No opinion»; Grynspan, siete, cuatro y cuatro; y Grossi, siete, seis y dos. La cifra mínima para avanzar es de nueve apoyos sin que ninguno de los cinco miembros permanentes ejerza veto.
El peso de los cinco permanentes (5P)
Estados Unidos, China, Rusia, Reino Unido y Francia disponen de una boleta de distinto color que emplearán a mediados de septiembre. En esa ronda podrán vetar de forma anónima a cualquiera de los tres contendientes. Un veto de cualquiera de esos países cerraría la carrera para el candidato señalado, pues la normativa exige la ausencia de vetos para la elección definitiva.
Los candidatos que quedan rezagados
Las candidaturas de Michelle Bachelet, María Fernanda Espinosa, Olara Otunnu, Macky Sall e Ivonne A‑Baki ya se encuentran prácticamente descartadas tras los resultados de las dos primeras votaciones, al no lograr los apoyos necesarios para mantenerse en la contienda.
¿Qué implica la posición de cada aspirante?
El perfil de Grossi, director de la Agencia Internacional de Energía Atómica, se ha mantenido estable con siete votos positivos, lo que sugiere que su candidatura no ha perdido tracción entre los miembros del Consejo. En contraste, Rodrigues‑Birkett descendió de nueve a ocho apoyos, mientras que Grynspan perdió tres, pasando de diez a siete, lo que indica un debilitamiento de su posición.
Contexto y expectativas para la región
Para Argentina y el Cono Sur, la posible designación de un secretario general argentino reviviría la figura de Carlos Saavedra López, quien ocupó el cargo en los años 90. Un triunfo de Grossi podría reforzar la influencia latinoamericana en la agenda de desarme y energía nuclear, mientras que una victoria de Rodrigues‑Birkett, con experiencia en la ONU y vinculaciones a la diplomacia estadounidense, abriría una puerta a una gestión más alineada con los intereses de Washington.
Las próximas semanas serán decisivas: los cinco permanentes emitirán su voto definitivo y, si se alcanza el quórum de nueve apoyos sin vetos, el candidato quedará proclamado secretario general. La comunidad internacional sigue a la espera de esa decisión que, más allá de la política interna de la ONU, repercutirá en la agenda global de paz, desarrollo y cambio climático.
Explora más noticias en nuestra sección: Mundo





