DeepSeek: la IA china que multiplica los ciberataques y alarma a Occidente
La IA de código abierto de China acelera los ataques cibernéticos y desata respuestas regulatorias en el mundo.

Bloomberg informó esta madrugada que los grupos de hackers respaldados por el régimen de Xi Jinping intensificaron sus operaciones tras incorporar la inteligencia artificial de código abierto DeepSeek. Según el estudio de la firma taiwanesa de ciberseguridad TeamT5, la frecuencia y la escala de los ataques se duplicaron en cuestión de días, convirtiendo a la herramienta en el arma preferida de los ofensores chinos.
DeepSeek, la IA sin trabas que acelera el delito digital
El modelo, desarrollado en China, destaca por su bajo costo, su alto rendimiento y, sobre todo, por la ausencia casi total de controles de seguridad. Esa carencia permite a equipos reducidos automatizar tareas críticas como el reconocimiento de redes, la generación de código malicioso y la explotación de vulnerabilidades, pasando de semanas de trabajo manual a minutos de ejecución.
Cómo se inserta DeepSeek en la cadena de ataque
TeamT5 describió que DeepSeek interviene en todas las fases del proceso: identifica objetivos, elabora exploits, evalúa vulnerabilidades y decide los pasos a seguir. Charles Li, analista jefe de la firma, señaló que la IA china es “relativamente potente y tiene muy pocas barreras de ciberseguridad”, una afirmación que coincide con los hallazgos de otras consultoras.
El contraste con los modelos occidentales
Modelos como Claude de Anthropic o Codex de OpenAI rechazaron ejecutar las mismas tareas ofensivas bajo los mismos parámetros, gracias a capas de rechazo automático y alineamiento ético. DeepSeek, en cambio, aceptó y completó los pedidos, lo que evidencia una brecha fundamental entre la filosofía de desarrollo de los laboratorios occidentales y la de sus homólogos chinos.
Operadores y plataformas de comando
En julio, Palo Alto Networks describió al hacker que utilizó DeepSeek bajo los alias knaithe y KnYuan. El atacante empleó el marco Hermes Agent, orquestado a través de Telegram, para controlar la IA y generar código, seleccionar objetivos y tomar decisiones en tiempo real. Ese nivel de autonomía reduce drásticamente los recursos necesarios para lanzar campañas a gran escala.
Reacciones gubernamentales y regulatorias
Ante la amenaza, Estados Unidos ha pedido a la Casa Blanca y al Departamento del Tesoro restringir la distribución de modelos chinos de código abierto. Varios estados –Texas, Nueva York y Virginia– prohibieron DeepSeek en dispositivos oficiales, y el Congreso debatió el proyecto “No DeepSeek on Government Devices Act (HR 1121)”. La NASA, la Armada de EE. UU. y gobiernos de Corea del Sur, Australia e Italia también bloquearon su uso.
Privacidad y riesgos de extracción de datos
Investigaciones de Witness AI revelaron que DeepSeek almacena prompts, señales técnicas y datos personales en servidores ubicados en China, bajo la jurisdicción de China Mobile, una compañía sancionada por Washington. El código incluye rutinas ocultas que envían información a dichos servidores, lo que plantea serios temores sobre la exposición de datos a autoridades chinas.
Otros modelos chinos bajo la lupa
DeepSeek no es el único modelo que preocupa a Occidente. Plataformas como Qwen (Alibaba), Kimi (Moonshot AI) y GLM (Universidad de Tsinghua) comparten la misma apertura y alto rendimiento, pero carecen de los filtros de seguridad que imponen los laboratorios estadounidenses. La auditoría de NewsGuard de enero de 2025 mostró una tasa de error del 83 % en respuestas de DeepSeek cuando se le pidió información precisa, lo que cuestiona su fiabilidad en entornos críticos.
Un caso emblemático: el ataque a Taiwán
En las últimas semanas, hackers vinculados a China utilizaron DeepSeek para infiltrarse en sistemas del gobierno de Taiwán. Según el Financial Times, la intrusión comprometió 85 cuentas gubernamentales, extrajo más de 2 500 registros de personal y se extendió a la agencia nuclear y a siete compañías energéticas, marcando un hito en la guerra digital automatizada.
Mientras los gobiernos occidentales intentan cerrar brechas regulatorias, la velocidad con la que la IA china evoluciona amenaza con dejar obsoletos los mecanismos de defensa actuales. La combinación de bajo costo, alta adaptabilidad y la ausencia de filtros éticos convierte a DeepSeek en un factor de riesgo que seguirá alimentando el debate sobre soberanía tecnológica y seguridad nacional.
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