Corea del Norte incorpora su segundo destructor y reclama una disuasión nuclear más potente
Kim Jong Un presenta el Kang Kon mientras intensifica la retórica nuclear ante los ejercicios militares de EE.UU., Corea del Sur y Japón

El domingo pasado el líder norcoreano Kim Jong Un puso en marcha el destructor Kang Kon durante una ceremonia en el puerto de Wonsan, en la costa oriental del país. A su lado estuvo su hija adolescente, a quien los servicios de inteligencia surcoreanos consideran la posible heredera del régimen. La ceremonia incluyó una alfombra roja y fotografías oficiales que mostraron a la joven acompañando a su padre mientras recorría la cubierta del buque de guerra.
El Kang Kon y su papel en la estrategia naval
El nuevo destructor, que pesa cerca de 5.000 toneladas, se suma al Choe Hyon, incorporado en junio, y constituye el buque de guerra más grande y avanzado de la Armada norcoreana. Según los medios estatales, ambos navíos pueden portar armamento convencional y nuclear, lo que permite a Pyongyang diversificar sus plataformas de disuasión. Expertos citados por la Associated Press señalan que la construcción de estos buques probablemente contó con asistencia rusa.
Kim Jong Un vincula la puesta en marcha con la disuasión nuclear
En su discurso, Kim subrayó que la incorporación del Kang Kon refuerza la necesidad de una “capacidad de disuasión nuclear potente y fiable”. El líder afirmó que la Armada debe “establecer con mayor claridad” sus sistemas nucleares y “fortalecer aún más” las actividades de defensa marítima. La retórica buscó enviar una señal a los países vecinos y a los aliados de Estados Unidos, que recientemente iniciaron el ejercicio militar trilateral Freedom Edge cerca de la isla surcoreana de Jeju.
Freedom Edge y la respuesta norcoreana
Freedom Edge, una maniobra de cinco días que reúne a Estados Unidos, Corea del Sur y Japón, se desarrolló en aguas próximas a Jeju mientras el Kang Kon entraba en servicio. El ejército surcoreano describió el ejercicio como defensivo, destinado a mejorar la respuesta conjunta ante amenazas nucleares. Pyongyang, por su parte, calificó la acción como una provocación y acusó a Washington de adoptar una postura cada vez más confrontativa.
Contexto de las maniobras y la política nuclear
El anuncio del destructor llega después de que Estados Unidos y Corea del Sur redujeran la duración de su ejercicio anual Ulchi Freedom Shield, decisión tomada bajo la presión del entonces presidente Donald Trump. Tras el recorte, Corea del Norte disparó alrededor de diez misiles balísticos de corto alcance, una respuesta que coincidió con las maniobras conjuntas. Kim Jong Un ha reiterado que retomaría conversaciones con Washington solo si EE.UU. abandona su “política hostil” y reconoce a Corea del Norte como un Estado nuclear.
Mirada al futuro naval norcoreano
Kim también anunció que el país está trabajando en otro proyecto naval que describió como un “avance significativo” y que será presentado dentro de ocho meses. La incorporación del Kang Kon y la promesa de nuevos buques indican que el régimen está ampliando su capacidad marítima, un sector que hasta hace pocos años carecía de plataformas adecuadas. El fortalecimiento de los lazos con Rusia y China, sumado a la expansión nuclear, modifica el panorama estratégico y complica cualquier intento de acercamiento entre Pyongyang y Washington.
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