Cifras de desaparecidos por la riada en Nepal suben a 6.150 y la comunidad internacional brinda apoyo
El registro de desaparecidos sube a 6.150 mientras Japón e India ofrecen asistencia para la identificación y la energía.

Cifras oficiales y la magnitud del desastre
El Gobierno de Nepal actualizó este lunes el registro de personas que siguen sin paradero tras la catástrofe del 26 de agosto, cuando un glaciar colapsó en la frontera con China y desató una riada devastadora. Después de revisar los datos provenientes del distrito de Rasuwa, el número de desaparecidos pasó a 6.150, incorporando cerca de mil casos que no estaban en la lista publicada el día anterior.
Identificación de víctimas y trabajo forense
El desastre dejó 1.403 cuerpos y restos humanos recuperados en territorio nepalí, pero sólo 105 pudieron ser identificados hasta la fecha. En el proyecto hidroeléctrico Upper Trishuli‑1, con una capacidad de 216 megavatios, se hallaron cinco cadáveres más, lo que obligó a las autoridades a mantener la búsqueda dentro de la instalación y sus alrededores, donde el agua arrastró vehículos, estructuras y toneladas de sedimento.
Impacto en ambos lados de la frontera
En el lado chino de la frontera, los medios estatales reportaron 43 muertos y 519 desaparecidos. Sumando ambas naciones, la tragedia ha cobrado 1.446 vidas y ha dejado 6.669 personas sin saber su paradero, entre ellas cientos de turistas y peregrinos que se encontraban en la zona de montaña cuando se produjo la inundación.
Labor de identificación mediante ADN
Para enfrentar la falta de identificación, Nepal ha recolectado muestras de ADN de cerca de 1.300 restos mortales y de unos 1.900 familiares de los desaparecidos. Hasta el momento, 103 cuerpos fueron entregados a sus familias, mientras el resto sigue bajo examen forense. El proceso incluye el registro de marcas, fotografías y material biológico antes de los entierros, con la esperanza de que futuros análisis permitan cerrar los casos pendientes.
Apoyo internacional: Japón e India se suman al laburo
El Gobierno de Japón anunció una donación de 298 millones de yenes (aproximadamente dos millones de dólares) para reforzar los equipos de pruebas de ADN en Nepal y envió un equipo de especialistas en desastres tras la solicitud del país vecino. Por su parte, India aprobó el suministro de hasta 600 megavatios de energía eléctrica, con un horario de 18 horas diarias hasta el 31 de diciembre, para paliar el déficit que dejó la destrucción de la red hidroeléctrica del norte nepalí.
Perspectivas y desafíos pendientes
Las autoridades nepalíes continúan las tareas de búsqueda y recuperación en las áreas afectadas, mientras la comunidad internacional mantiene el acompañamiento técnico y económico. La combinación de esfuerzos locales y la ayuda externa será clave para que las familias obtengan respuestas y el país recupere, poco a poco, la infraestructura que perdió en la movida.
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