Ataques con drones rusos dejan al menos cinco muertos y aumentan la presión diplomática
Una ola de drones sobre Kiev, Zaporizhzhia y Odesa cobró cinco víctimas y reavivó el llamado a una postura firme de los países del G20.

Este domingo, la madrugada se vio interrumpida por una serie de ataques con drones lanzados desde territorio ruso contra zonas civiles de Ucrania. Según la información oficial, al menos cinco personas perdieron la vida: una en la capital, Kiev; tres en la región meridional de Zaporizhzhia; y una en la ciudad portuaria de Odesa.
Alcance de los ataques y daños colaterales
En Kiev, los drones alcanzaron más de dieciséis puntos de la ciudad y sus suburbios, impactando tanto áreas residenciales como industriales. El alcalde Vitali Klitschko informó que una mujer y dos adolescentes de 16 años resultaron heridos y fueron trasladados a hospitales locales. En Zaporizhzhia, el presidente Volodímir Zelensky confirmó que tres civiles murieron durante los bombardeos nocturnos, mientras que en Odesa se registró un «ataque masivo» contra el sur de la región del Mar Negro que dejó otra víctima mortal.
Respuesta ucraniana y cifras de la ofensiva aérea
La Fuerza Aérea ucraniana indicó que la ofensiva rusa continuó con la utilización de drones Shahed, aparatos Gerbera y réplicas Parodia, además de 76 unidades de motor a reacción. Desde las 18:00 del sábado, se lanzaron 170 drones Shahed y, según datos preliminares, la defensa antiaérea ucraniana neutralizó 147 de ellos. Los impactos se registraron en 18 localidades, y restos de aeronaves no tripuladas fueron hallados en ocho puntos adicionales.
Contexto político y llamado a la comunidad internacional
El día anterior, el ministro ruso de Relaciones Exteriores, Serguéi Lavrov, declaró ante la ONU que Moscú seguirá su campaña militar «sin importar las circunstancias». Ante esta postura, Zelensky volvió a instar a los países con peso en la escena global –China, India, Brasil, Sudáfrica, los integrantes del G20 y naciones del Sur Global– a adoptar una posición más firme y coherente para presionar a Rusia y abrir la puerta a una solución diplomática.
El mandatario ucraniano subrayó que la seguridad de Ucrania es un elemento clave para la estabilidad mundial y recordó que, en la última semana, Rusia habría empleado más de 2.200 drones de ataque, 1.650 bombas aéreas y 38 misiles de diversa índole. Los lanzamientos provinieron de varias direcciones rusas, incluyendo Oriol, Kursk, Primorsko-Ajtarsk, Shatálovo y desde el territorio ocupado de Donetsk y la península de Crimea, anexionada en 2014.
Impacto en la población y la infraestructura civil
Los daños reportados abarcan viviendas, instalaciones energéticas y otras infraestructuras esenciales. En el centro de datos de Kiev, atacado dos veces durante la mañana del domingo, tres personas resultaron heridas, entre ellas dos niños. Las autoridades locales continúan evaluando la magnitud de los destrozos mientras la población se enfrenta a cortes de energía y al temor constante de nuevos bombardeos.
En el conjunto, la ola de ataques con drones no solo incrementó el número de víctimas mortales, sino que también avivó el debate interno y externo sobre la necesidad de una respuesta coordinada que limite la capacidad rusa de emplear este tipo de armamento contra la civilidad.
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