Nueva oleada de ataques rusos deja muertos y heridos en Kiev y su zona metropolitana
Al menos tres muertos, entre ellos un niño, y siete heridos tras el bombardeo con drones y misiles de largo alcance.

Durante la madrugada del martes a miércoles, la capital ucraniana y la región que la rodea fueron blanco de una nueva ola de ataques aéreos lanzados por Rusia. Según la administración militar de Kiev, dos personas perdieron la vida y cuatro resultaron heridas dentro de la ciudad, mientras que en los suburbios murieron un niño y otra persona, y tres residentes resultaron lesionados.
Daños materiales y incendios en la capital
El alcalde de Kiev, Vitali Klitschko, informó que los impactos provocaron incendios en viviendas particulares, una tienda y un almacén del centro de la ciudad. Los residentes describieron el sonido de los impactos como una “explosión constante” que dejó a varios bloques de departamentos envueltos en humo. Equipos de bomberos y de emergencia trabajaron toda la noche para contener los incendios y rescatar a las personas atrapadas entre los escombros.
El gobernador de la región denuncia la continuidad del asalto
Tymur Tkachenko, gobernador de la región de Kiev, reiteró que el ataque no se limitó al núcleo urbano. Señaló que los misiles y drones rusos alcanzaron también infraestructuras críticas, depósitos y vehículos en las afueras, dejando a la población sin suministro eléctrico y con carreteras dañadas. “No ignoren las alertas aéreas y permanezcan en los refugios”, recordó a través de Telegram, mientras instaba a la población a seguir los protocolos de protección civil.
Respuesta defensiva ucraniana y alerta de la OTAN
Las fuerzas antiaéreas de Ucrania lograron interceptar cinco misiles balísticos del tipo Iskander‑M y 155 drones de largo alcance, según el reporte oficial. Además, se detectaron sistemas de defensa como los S‑400, misiles Zirkón y Óniks, lo que evidencia la sofisticación del arsenal ruso. La escalada de los ataques obligó a Rumanía y Polonia, miembros de la OTAN, a desplegar aviones de vigilancia para reforzar la seguridad de sus espacios aéreos, según comunicados de sus ministerios de Defensa.
Represalias ucranianas y la reacción de la ONU
En respuesta, Ucrania lanzó una serie de drones contra la región rusa de Samara, un importante centro de producción y refinación de petróleo a más de mil kilómetros de Moscú. El gobernador de Samara, Vyacheslav Fedorishchev, confirmó daños en viviendas particulares, aunque no se reportaron víctimas mortales.
Mientras tanto, la Organización de Naciones Unidas expresó su profunda preocupación por el creciente número de víctimas civiles. El secretario general António Guterres, citado por su portavoz Stéphane Dujarric en la rueda de prensa de la ONU, calificó los últimos ataques como “un número récord de víctimas civiles” y pidió un alto el fuego inmediato, completo e incondicional. La ONU también solicitó un impulso diplomático que permita una solución de paz “justa, integral y duradera” en Ucrania.
Posicionamiento de Europa y la postura rusa
El canciller alemán Friedrich Merz reiteró que Europa seguirá respaldando a Ucrania durante un largo período, incluso si Rusia se niega a negociar. Merz sostuvo que la falta de sistemas de defensa antiaérea sigue siendo el mayor punto débil de Kiev y pidió a otros gobiernos que incrementen la ayuda militar y económica.
En contraste, el ministro de Relaciones Exteriores ruso, Serguéi Lavrov, acusó a Europa de bloquear los esfuerzos de paz y aseguró que Moscú alcanzará sus objetivos militares. El ministro de Defensa alemán, Boris Pistorius, añadió que Rusia no ha mostrado avances concretos hacia una negociación.
Los últimos acontecimientos subrayan la dura realidad de un conflicto que, a más de dos años de su inicio, sigue cobrando un alto precio en vidas civiles y en la estabilidad de la región.
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