Lula y Flávio Bolsonaro se disputan la presidencia en la recta final de Brasil
Lula y Flávio Bolsonaro se disputan la presidencia mientras EE.UU. y Australia cierran sus misiones por seguridad.

Lula y Flávio Bolsonaro se disputan la presidencia en la recta final de Brasil
El domingo se decidirá quién encabeza la Casa de Brasil: el veterano presidente izquierdista Luiz Inácio Lula da Silva, de 80 años, o el senador conservador Flávio Bolsonaro, de 45, hijo del exmandatario ultraderechista Jair Bolsonaro. La campaña ha subido de tono en los últimos días y ha atraído la atención de Washington y Canberra, que suspendieron sus servicios consulares en el país por motivos de seguridad.
EE.UU. y Australia cierran sus misiones por precaución
El gobierno de Estados Unidos anunció el viernes que sus oficinas consulares en Brasil quedarán cerradas hasta nuevo aviso, argumentando “preocupaciones relativas a la seguridad”. Australia tomó la misma medida, aunque ambas delegaciones no precisaron los riesgos detectados. El coordinador de la campaña de Lula, Edinho Silva, tachó la decisión de “algo inédito y sin sentido”, insinuando que forma parte de una estrategia de Donald Trump para influir en la opinión pública brasileña.
Acusaciones cruzadas y polémicas religiosas
El clima electoral está cargado de recriminaciones. Flávio Bolsonaro señaló a Lula como “machista” por una frase sobre la próstata que, según él, denigra a los hombres. Por su parte, Lula replicó con una noticia falsa que circuló en redes, afirmando que Bolsonaro quería retirar el título de patrona de Brasil a Nossa Senhora Aparecida, intentando ganar el voto evangélico. En un país donde el catolicismo y el evangelicalismo son fuerzas electorales decisivas, la disputa por la simbología religiosa se volvió otro frente de la batalla.
El voto indeciso de la clase media
En la ciudad de Juiz de Fora, en el sureste, dos comerciantes expresaron la incertidumbre que recorre a muchos votantes. Marcelo Vilanova, de 32 años, gerente de una pescadería, dijo que apoyará a Lula como “el mal menor”. Lucas Sales, dueño de una tienda de telefonía, optará por Bolsonaro aunque “no sea la mejor opción”. La falta de un debate cara a cara entre los candidatos alimenta la sensación de que muchos decidirán en la boleta sin convicción previa.
Perspectivas de segunda vuelta y el rol de Trump
Las encuestas sitúan a Lula con ligera ventaja, pero proyectan un balotaje para el 25 de octubre con ambos candidatos prácticamente igualados. La campaña de Lula ha resaltado la caída del desempleo, una inflación bajo control y la ampliación del programa Bolsa Família, mientras prohíbe las apuestas en línea, una medida popular entre los sectores más vulnerables. Flávio Bolsonaro, que se presenta como una figura más moderada que su padre, apuesta por la “mano dura” contra la inseguridad, tema que encabeza las preocupaciones de la ciudadanía.
Donald Trump, que ha respaldado públicamente a Jair Bolsonaro en el pasado, no ha anunciado un apoyo explícito a Flávio. Según fuentes del gobierno de Lula, un aval directo del ex presidente estadounidense sería contraproducente, dada la impopularidad de Trump entre una parte importante del electorado brasileño. En cualquier caso, la tensión internacional y la polarización interna hacen que la jornada del domingo sea una de las más decisivas de la historia reciente de Brasil.
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