Trump culpa al islam de la crisis en Francia mientras estudiantes piden mejoras escolares
Trump culpa al islam de la crisis en Francia mientras los jóvenes exigen mejores condiciones escolares.

El expresidente de Estados Unidos, Donald Trump, utilizó su red Truth Social para afirmar que la oleada de protestas estudiantiles que sacude a Francia es «una migración masiva fuera de control» y que el islam pretende «apoderarse de un país que alguna vez fue grande».
Los reclamos reales de los jóvenes franceses
Las manifestaciones comenzaron el 17 de septiembre en un liceo de la periferia parisina y, en dos semanas, se extendieron a ciudades como Lyon, Estrasburgo y Marsella. Los alumnos, entre 15 y 18 años, protestan contra la falta de sustitutos para docentes ausentes, jornadas que arrancan a las 8 y se prolongan hasta las 18, y aulas en pésimo estado que no aguantan el calor del verano.
Respuesta policial y cifras de participación
El martes 6 de octubre la policía empleó gases lacrimógenos para dispersar a los manifestantes en Estrasburgo, mientras en París se registraron choques entre agentes y estudiantes. El Ministerio del Interior informó que 256.000 personas marcharon ese día, con 56.000 en la capital; las organizaciones estudiantiles elevaron la cifra a 450.000 en todo el país y 100.000 en París.
Postura del Gobierno y de la oposición
El primer ministro Sébastien Lecornu ordenó a los ministros atender las demandas principales: garantizar sustituciones docentes, revisar la extensión de la jornada y ampliar el tiempo del almuerzo. La derecha y la extrema derecha culparon a La Francia Insumisa (LFI) de sembrar caos antes de las elecciones presidenciales de 2027, mientras que el propio líder de LFI, Jean‑Luc Mélenchon, calificó la movilización como «el movimiento de juventud más poderoso de los últimos 50 años» y pidió prudencia.
Contexto y eco internacional
El discurso de Trump se inserta en una tendencia de políticos norteamericanos que relacionan cualquier protesta social con la inmigración y el islam, pese a que los propios manifestantes franceses no mencionan esos temas en sus pancartas. En Córdoba, donde la discusión sobre la calidad educativa es constante, la polémica sirve de recordatorio de que los problemas estructurales en las escuelas trascienden fronteras y no se resuelven con discursos simplistas.
Explora más noticias en nuestra sección: Mundo





