Trump califica de inaceptable el ataque hutí al aeropuerto de Riyadh y anuncia charla con el príncipe MBS
El expresidente estadounidense calificó de inaceptable el bombardeo que dejó 12 víctimas mortales y cientos de heridos.

El pasado sábado por la noche Donald Trump condenó en rueda de prensa el bombardeo perpetrado por los rebeldes hutíes contra el Aeropuerto Internacional Rey Jalid de Riyadh, que dejó al menos 12 muertos, entre ellos un ciudadano estadounidense, y 309 heridos.
Reacción inmediata de la Casa Blanca
El expresidente, que sigue manteniendo una agenda política activa, aseguró que hablará con el príncipe heredero saudí, Mohammed bin Salman, para coordinar una respuesta conjunta. «Lo que ocurrió en Arabia Saudita es inaceptable», repitió mientras subrayaba que la decisión de EE. UU. de sumarse a la campaña militar saudí contra los hutíes se definirá “muy pronto”.
Apoyo de la diplomacia estadounidense
El secretario de Estado Marco Rubio también emitió un fuerte repudio, describiendo los ataques como una muestra de desprecio flagrante por la vida de civiles inocentes y exigiendo que cesen de inmediato. Rubio se solidarizó con el pueblo saudí y envió sus condolencias a las familias de las víctimas, mientras la embajada estadounidense en Riad recomendó a sus ciudadanos evitar la zona.
La ONU advierte sobre una escalada peligrosa
Hans Grundberg, enviado especial de la ONU para Yemen, calificó el bombardeo de «grave escalada» y advirtió que estas acciones aumentan la amenaza a la seguridad regional, perpetúan los ciclos de violencia y complican los esfuerzos de paz en Yemen. El comunicado subrayó que el objetivo del ataque fue una terminal de pasajeros, lo que la coalición saudí definió como un crimen de guerra.
Antecedentes y contexto de la violencia en la zona
El atentado es el más mortífero registrado en Arabia Saudita desde el suicidio del Estado Islámico en la mezquita chií de Al Qatif en 2015. Desde julio, los hutíes intensificaron los ataques contra aeropuertos sauditas, instalaciones petroleras y buques cisterna, tras el colapso de la tregua con el gobierno yemení respaldado por Riad. En paralelo, las fuerzas gubernamentales yemeníes, apoyadas por Arabia Saudita, avanzaban en el estrecho de Bab el‑Mandeb, punto clave para el tránsito de petróleo en el Mar Rojo.
Impacto humanitario y respuesta local
La autoridad de aviación civil saudí confirmó que entre los fallecidos había cuatro ciudadanos saudíes y ocho extranjeros, incluido el estadounidense. El aeropuerto Rey Jalid suspendió sus operaciones mientras se evaluaban los daños y se reforzaba la seguridad. Los servicios de salud movilizaron a cientos de médicos ante una “emergencia grave”, y testigos describieron el pánico en las puertas de embarque cuando la explosión sacudió la terminal.
Mientras la coalición militar saudí prometió responder “con firmeza” al ataque, también informó la intercepción de un misil al sureste de Riyadh y la caída de un proyectil cerca del aeropuerto de Dammam, que funciona como alternativa al de la capital. Embajadas de Canadá, Alemania y España emitieron alertas a sus ciudadanos, limitando desplazamientos en la zona durante la próxima semana.
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