Tesla lanza el Roadster 2028: un deportivo eléctrico con propulsores y capacidad de vuelo
El nuevo Roadster, presentado en Texas, combina velocidad extrema y tecnología aeroespacial para reforzar la imagen de Tesla como referente de innovación.

El jueves pasado Tesla reveló una versión totalmente rediseñada de su icónico deportivo eléctrico, el Roadster, y anunció que la producción arrancará en 2028. El evento tuvo lugar en el centro de pruebas de SpaceX, en McGregor, Texas, donde el coche demostró un «sistema de vuelo» que lo hizo circular boca abajo por una rampa, girar en el aire y aterrizar con ayuda de propulsores integrados.
Velocidades que roban el aliento
El director ejecutivo, Elon Musk, aseguró que el nuevo Roadster podrá pasar de 0 a 100 km/h en menos de un segundo y superar los 370 km/h de velocidad máxima. Estas cifras sitúan al vehículo entre los superdeportivos más rápidos del planeta, pero con la diferencia de ser 100% eléctrico. La compañía no dio un precio oficial, aunque la página de reservas muestra una versión «Performance» con un depósito de 50.000 USD y una variante «Thrust» que exige 250.000 USD.
Un prototipo que parece sacado de una película
Además de la versión «Performance», Tesla presentó una versión «Rocket» disponible solo por invitación. Este modelo monoplaza incluye un sistema de succión multimodo y propulsores de gas frío alrededor del perímetro, lo que le permite acelerar hacia adelante, elevarse y ejecutar rotaciones laterales. En la ficha oficial se aclara que no está aprobada para circular por la vía pública, lo que lo convierte en una vitrina tecnológica más que en un producto de venta masiva.
El Roadster como carta de presentación
El Roadster original, lanzado en 2008 y producido hasta 2012 sobre chasis Lotus Elise, cambió la percepción de los eléctricos al asociarlos con alto rendimiento y diseño deportivo. La segunda generación llega cuando Tesla ya no centra su estrategia en los sedanes tradicionales, sino en la conducción autónoma, la robótica y los robots humanoides Optimus. En este contexto, el nuevo Roadster se plantea como una excepción: un coche que sirve para demostrar lo que la marca es capaz de lograr en términos de ingeniería y velocidad.
Impacto en la cartera y expectativas de mercado
Musk describió el Roadster en 2023 como una «situación sin importancia» en términos financieros, pero analistas como Seth Goldstein de Morningstar lo ven como el modelo insignia que Tesla necesita para reforzar su prestigio en el segmento de lujo. Goldstein estima que la compañía podría vender alrededor de 2.000 unidades al año, una cifra diminuta comparada con los 1,6 millones de vehículos vendidos en 2023, pero suficiente para mantener viva la imagen de Tesla como pionero de prestaciones poco habituales.
Contexto de la presentación
La noticia llega después de que Tesla dejara de vender los Model S y X para liberar capacidad de producción destinada a sus robots Optimus y al robotaxi Cybercab, un vehículo de dos plazas sin volante ni pedales. En este escenario, el Roadster actúa como una pieza de exhibición que refuerza la narrativa de la compañía: no solo vender autos, sino crear experiencias que trascienden la carretera.
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