Casi el 80 % de los internos de Devoto ya están en Marcos Paz y la próxima fase se anunciará en la zona
El Gobierno reubicó casi el 80 % de los internos y anunció la siguiente fase en una conferencia en Devoto.

El Ministerio de Seguridad confirmó que, a la fecha, 1 193 reclusos fueron reubicados desde la cárcel de Devoto al nuevo complejo penitenciario de Marcos Paz, lo que representa cerca del 80 % del total previsto. La mudanza, que comenzó a inicios de año, avanza en varias tandas y la próxima fase se comunicará en una conferencia que se realizará en la localidad de Devoto, con la presencia de la ministra Karina Milei, la titular de Seguridad Alejandra Monteoliva y el gobernador de la Provincia, Diego Santilli.
Un operativo que supera la capacidad de la cárcel de Devoto
La antigua cárcel de Devoto, ubicada en el barrio norte de la Ciudad de Buenos Aires, había superado su capacidad desde hace años, generando problemas de hacinamiento y riesgos de seguridad. El nuevo penal de Marcos Paz, construido para albergar alrededor de 1 600 internos, permite una distribución más adecuada y la instalación de unidades de alta seguridad, algo que resultó determinante para trasladar a presos de alto riesgo, como el asesino serial Guillermo «Concheto» Álvarez, cuyo caso volvió a la palestra judicial tras una orden de mantener su alojamiento previo.
Etapas y ritmo del traslado
Según los datos oficiales, la primera tanda movilizó a 609 internos, mientras que la segunda, en curso, ya superó los 300 reclusos trasladados en los últimos dos días. Cada fase se planifica con un “megaoperativo” que incluye guardias, transporte blindado y coordinación entre la Policía Federal y el Servicio Penitenciario Federal. La logística se complica por la necesidad de trasladar a internos con diferentes niveles de peligrosidad, lo que obliga a separar a los presos comunes de los que forman parte de organizaciones delictivas, como el clan de «Los Monos».
Impacto social y político del cierre de Devoto
El cierre definitivo de la cárcel de Devoto tiene repercusiones más allá del ámbito penitenciario. Para los vecinos del barrio, la mudanza supone una disminución de la presión policial y una mejora en la calidad de vida, mientras que para la provincia de Buenos Aires representa una oportunidad de consolidar la infraestructura carcelaria del conurbano. El gobernador Jorge Macri, que calificó el proceso de «hecho histórico», subrayó que la reubicación se hará de manera gradual para evitar sobresaltos en la seguridad pública.
Próxima conferencia y próximos pasos
El evento programado para este lunes en Devoto reunirá a los principales responsables del operativo. Se espera que la ministra Monteoliva detalle el calendario de la segunda fase, que incluye la mudanza de los últimos 400 internos, y que el gobernador Santilli anuncie medidas complementarias para la rehabilitación de los reclusos en su nuevo entorno. La presencia de Karina Milei, como portavoz del Gobierno nacional, refuerza la idea de que el traslado forma parte de una política más amplia de modernización del sistema penitenciario.
Antecedentes y desafíos futuros
El traslado de presos no es una novedad en la historia argentina; sin embargo, la magnitud del proyecto en la zona del Gran Buenos Aires lo convierte en uno de los más ambiciosos de la última década. Los desafíos pendientes incluyen la integración de los internos al nuevo penal, la garantía de derechos humanos y la prevención de conflictos internos, especialmente entre bandas rivales. El Servicio Penitenciario Federal ha reiterado que mantendrá una vigilancia constante y que cualquier intento de intimidación, como los recientes rumores de amenazas de «Los Monos», será tratado con la mayor severidad.
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