Acuamación: en Bélgica intentan popularizar la cremación con agua y generan un fuerte debate en Europa

La búsqueda de métodos más ecológicos para el tratamiento de restos humanos ha llevado a la resurrección de una práctica antigua y poco conocida: la alquimia mortuoria. Este método, que se utiliza en algunos países, ofrece una alternativa más respetuosa con el medio ambiente que la incineración, al permitir el tratamiento de los restos humanos de manera sostenible y respetuosa con la naturaleza. La alquimia mortuoria consiste en introducir el cuerpo del fallecido en una máquina especial que combina agua y un potente alcalino, como el hidróxido de potasio. El agua se calienta hasta los 150 grados centígrados, lo que provoca que todos los restos se disuelvan en el agua, dejando únicamente los huesos. Este proceso de descomposición es más lento que la incineración, pero permite la recuperación de los huesos, que son secados en un horno y reducidos a un polvo blanco. Este polvo, conocido como «ceniza,» se entrega a los familiares del fallecido, permitiéndoles conservar un resto físico del ser querido de manera más ecológica. La alquimia mortuoria no solo ofrece una alternativa más respetuosa con el medio ambiente, sino que también permite una mayor flexibilidad en el tratamiento de los restos. Al no requerir la quema de los cuerpos, se reduce la necesidad de energía y los gases de efecto invernadero que generan. Además, se elimina el riesgo de contaminación del aire y del suelo asociado con la incineración. A medida que la conciencia sobre la protección del medio ambiente crece, el interés por la alquimia mortuoria también está aumentando. Esta práctica antigua y respetuosa con la naturaleza puede ofrecer una solución más sostenible para el tratamiento de restos humanos en el futuro.
Más noticias de Mundo




