Australia

Melbourne, la segunda ciudad más grande de Australia establece el toque de queda de seis semanas, en un intento por frenar el virus.

La propagación del virus, del que han muerto hasta el momento cerca de 700.000 personas, se está acelerando, seis meses después de que la Organización Mundial de la Salud (OMS) declarara la emergencia mundial.

Europa, con 210.576 muertos y 3.196.370 casos, es la región más devastada por la enfermedad, seguida de América Latina y el Caribe, que suma más de 201.000 fallecidos y supera los 4,9 millones de contagiados.

En Estados Unidos, una asesora de la Casa Blanca advirtió que la enfermedad estaba “extraordinariamente extendida” en el país, el más castigado por la pandemia, con 4,6 millones de casos y unos 155.000 decesos.

Mientras tanto, varios países que hasta ahora parecían haber controlado la epidemia están sufriendo repuntes preocupantes.

Es el caso de Australia, donde se han introducido nuevas restricciones en el estado de Victoria, a pesar de las duras consecuencias económicas que esto conlleva.

Las medidas incluyen un toque de queda nocturno en Melbourne durante las próximas seis semanas, y el cierre de los negocios y empresas no esenciales, así como una prohibición de bodas.

“Es duro, especialmente sabiendo que en otras partes del país la gente es bastante libre de salir y [disfrutar] de una vida prácticamente normal”, declaró Tracy Skilling, de 42 años, que administra un café en Melbourne.

La ciudad había continuado registrando cientos de nuevos casos diarios, cuando en otros estados del país se documentaban muy pocos.

Filipinas, por su parte, anunció un nuevo confinamiento durante dos semanas para más 27 millones de personas, incluido en la capital Manila, después de que los contagios se hayan multiplicado por cinco, superando los 100.000.

Fuente: afp.com

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