Bolsonaro podría voltear la balanza en la segunda vuelta si cierra alianzas con la derecha brasileña
El candidato liberal de Brasil necesita pactar con la derecha para intentar superar a Lula en la balotaje del 25 de octubre.

Bolsonaro busca pactos con la derecha
Flávio Bolsonaro, hijo del expresidente y actual candidato del Partido Liberal, quedó a 2,96 % de la presidencia en la primera vuelta del 30 de julio. Con casi 56 millones de votos, el joven político anunció que iniciará una negociación “compleja” con los partidos de derecha para armar una coalición que le dé la victoria el 25 de octubre.
El discurso improvisado ante sus seguidores dejó claro que el objetivo es transformar la ventaja de la primera ronda en una mayoría absoluta, y que el tiempo apremia: “Tengo menos de tres semanas para sellar un acuerdo que nos permita llegar al Planalto”.
Lula apuesta a la movilización de abstenciones
Luiz Inácio Lula da Silva, quien perdió en su propio distrito de São Paulo por dos millones y medio de votos, reconoce que su única salida será convencer a los 20 millones de brasileños que se abstuvieron. En su intervención en la capital paulista, el exmandatario pidió a la ciudadanía que salga a votar, calificando la participación como “el momento histórico que Brasil necesita”.
Sin embargo, la tarea es ardua: muchos de esos electores se mostraron cansados del sistema político y de las promesas incumplidas en materia de economía y seguridad urbana.
Los líderes de la derecha como piezas clave
El plan de Bolsonaro se centra en tres figuras de la derecha: Augusto Cury (Avante), Renan Santos (Missão) y Rolando Caiado (Social Demócrata). Juntos pueden aportar cerca del 8 % del electorado, la cifra suficiente para superar a Lula en segunda vuelta. Cada uno representa un matiz del conservadurismo brasileño: Cury defiende la reducción del Estado y la bajada de impuestos, Santos encarna la extrema derecha y Caiado se posiciona como defensor de la propiedad privada y el orden público.
Según el propio Bolsonaro, esas propuestas no chocan con su visión liberal y, por lo tanto, la alianza no tendría grandes desavenencias ideológicas.
El escenario internacional y la presión de Trump
Más allá de la pugna interna, la posible victoria de Bolsonaro se inscribe en una reconfiguración geopolítica. Donald Trump ha señalado su apoyo a la derecha latinoamericana y espera que la derrota de Lula abra la puerta a una nueva agenda bilateral con Brasil. Mientras tanto, el presidente brasileño cuenta con pocos aliados en la región, limitándose a Uruguay y México.
El 25 de octubre decidirá si Brasil gira a la derecha definitiva o si Lula logra reactivar su proyecto de centro‑izquierda. La balanza está en juego, y la negociación de Bolsonaro con la derecha será el factor decisivo.
Explora más noticias en nuestra sección: Mundo





