La campaña de Battlefield 6 se merecía algo más que ser la sombra del multijugador y una gran promesa incumplida

Recuerdo la emoción que me produjo cuando recibí la noticia de que iba a tener acceso anticipado a Battlefield 6 en PS5. La campaña, explorar los menús y hacer pruebas en el Campo de Tiro y partidas de iniciación a los distintos modos. Decidí dejar el artículo del multijugador para más adelante y centrarme en la nueva historia. Y te adelanto que estoy molesto.
Tú eras el elegido, Battlefield 6
Mentiría si te dijese que no he disfrutado de la campaña de Battlefield 6. Es un espectáculo visual muy loco de tiroteos, explosiones y destrucción en diferentes zonas del mundo. Las nueve misiones de la campaña son puro espectáculo palomitero para todos los jugadores que nos flaquean las piernas con el rollo militar moderno. Tienen momentos puntuales muy épicos y a nivel personal ha sido una auténtica locura luchar en las calles de Nueva York. Desde asaltar las casas en Brooklyn al estilo de Modern Warfare de 2019 hasta combatir en las calles y parques con reminiscencias a cierta invasión rusa en Estados Unidos. Y las cinemáticas son para enmarcarlas.
Battlefield 6 es puro cine y muy disfrutable, un espectáculo pirotécnico brutal con un rendimiento en PS5 del que no tengo quejas. Pero hay una condición: debes jugarlo con el cerebro apagado. Porque si prestas atención y miras más allá del telón de fondo, verás que no es muy diferente de cualquier otra campaña estándar de un FPS con multijugador. No es tan mala como Modern Warfare II y III, pero tampoco está a la altura de las pretensiones de Battlefield 6 ni de otras historias icónicas como Battlefield 3 y los Modern Warfare clásicos.
Una campaña normalita
La historia es normalita y absurdamente predecible, la IA enemiga y aliada deja mucho que desear, la mezcla de sonido es mejorable, no hay misiones memorables (sí momentos) y cuenta con varias incoherencias, como poder ver sin gafas de visión nocturna cuando son «necesarias». Entre otros detalles que me molestan. Pero lo que más me duele es que se trata de otra historia al servicio del multijugador. No se sostiene por sí sola.
Un viejo cascarrabias anclado al pasado
Quizás esta pataleta es más culpa mía que de Battlefield 6. Puede que me haya convertido en un viejo cascarrabias anclado a un pasado que no volverá. Me resisto a ver una realidad cada día más clara: que las grandes historias de los FPS (de este tipo) con personajes memorables y misiones irrepetibles son cosa del pasado. Que no habrá otros Capitán Price y Makarov de Modern Warfare, ni momentos que nos corten la respiración como en Titanfall 2 y mucho menos la epicidad de Halo. ¡Ah, el adiós de Cortana!
Una campaña que se merecía más
En resumen, la campaña de Battlefield 6 está bien. Pero bien sin más. Es como un Big Mac: disfrutón y muy rico con patatas. Está bien para un ratito, concretamente las cinco o seis horitas aprox. que duran las nueve misiones que conforman la historia, pero nada más. Creo que acabará siendo un preludio anecdótico en comparación a lo increíble que se siente el multijugador. Y aquí radica mi queja: merecía mucho más que ser una sombra, ser mejor, marcar la diferencia y pasar a la historia.
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