Piñera

Las elecciones realizadas este domingo en Chile anticipan la descontento de los votantes hacia el gobierno de Pinera.

Con un 76% de las mesas escrutadas se puede observar la tendencia que favorece a los grupos independientes y de izquierda.

Estos resultados representan un duro revés para la ya debilitada imagen de Sebastián Piñera.

En la memoria de los chilenos aún están frescos los reclamos por igualdad social, educativa y económica.

Fue la llegada de la pandemia el arma de doble filo que aprovechó el gobierno para frenar las marchas.

Pese a que la población disminuyó las manifestaciones en las calles tras la pandemia, también se potenciaron otros problemas.

Tal es el caso de las deficiencias en el sistema de salud, la falta de trabajo y de oportunidades para ascender en la sociedad.

De acuerdo a los analistas, la derrota de Piñera también se extiende hacia la oposición.

El pueblo manifestó, a través de las urnas, no sentirse representado en las mayorías políticas.

Como efecto rebote, los independientes resultaron ser los ganadores de esta elección.

Por primera vez, Piñera reconoció no estar a la altura de las demandas de los ciudadanos.

Al margen de cualquier tipo de arrepentimiento, el desafío para los nuevos gobernantes es alto.

Chile despertó al monstruo que tantas veces utilizó para promocionar el Festival de Viña del Mar y parece estar decidido a quedarse.