¿Crisis financiera por alienígenas? El pedido al Banco de Inglaterra

El sistema económico mundial se enfrenta a riesgos constantes, pero pocos tan exóticos como el que acaba de poner sobre la mesa una ex analista de seguridad financiera del Banco de Inglaterra. Helen McCaw, con una trayectoria de diez años en la entidad, envió una advertencia formal al gobernador Andrew Bailey: los mercados podrían colapsar ante una confirmación oficial de vida no humana.
El impacto del «shock ontológico» en los mercados
Según McCaw, la desclasificación de información sobre Fenómenos Anómalos No Identificados (UAP, por sus siglas en inglés) por parte de Estados Unidos no es solo un tema de ciencia ficción. La experta sostiene que el reconocimiento de una inteligencia superior generaría un «shock ontológico» con consecuencias materiales inmediatas.
La incertidumbre sobre cómo valorar activos en un escenario donde la tecnología humana queda obsoleta frente a inteligencia no humana podría provocar:
- Volatilidad extrema en los precios de las acciones.
- Una caída estrepitosa en la confianza de los inversores.
- Posibles quiebras bancarias ante el pánico generalizado.
Oro y bonos: ¿Refugios seguros o activos obsoletos?
Históricamente, ante cualquier crisis, los inversores corren hacia el oro o los bonos del Estado. Sin embargo, McCaw plantea un dilema interesante para el Banco de Inglaterra. Si se confirma tecnología avanzada capaz de realizar viajes interestelares, la percepción del valor del oro podría cambiar.
«Podría haber una carrera hacia metales preciosos, o bien, estos podrían perder su estatus de refugio si se especula que nuevas tecnologías facilitarán el acceso a suministros masivos de estos materiales en el espacio», advirtió la analista.
El rol de Estados Unidos y la desclasificación
La preocupación de la experta surge a raíz de procesos legales y documentales en EE. UU., como el reciente estreno de The Age of Disclosure. En este contexto, figuras políticas de peso como Marco Rubio y James Clapper han admitido que existen objetos operando en espacios aéreos restringidos que no pertenecen a ninguna nación conocida.
Para los especialistas en estrategia financiera, ignorar estas señales ya no es una opción. El pedido es claro: las entidades centrales deben tener planes de contingencia para evitar que el sistema se derrumbe si el «secreto mejor guardado» sale a la luz de forma definitiva.





