Cuba en la mira: Estados Unidos prohíbe importación de petróleo ruso mientras buques fantasma se acercan
La prohibición de importar petróleo ruso para Cuba agudiza la crisis energética en la isla, mientras buques fantasma se acercan con cargamentos de crudo

La situación energética en Cuba se complica aún más después de que el Departamento del Tesoro de Estados Unidos prohibiera a la isla recibir petróleo ruso. Esta medida, que busca frenar la llegada de crudo ruso a un país afectado por cortes de energía y una grave recesión, ha sido publicada por la Oficina de Control de Activos Extranjeros (OFAC).
Los buques fantasma se acercan
Mientras tanto, dos buques cisterna cargados de petróleo y gas se dirigen hacia aguas cubanas. El buque cisterna Sea Horse, abanderado en Hong Kong, transporta aproximadamente 190.000 barriles de gasoil ruso hacia Cuba, según la firma de inteligencia marítima Windward. Otro buque, el Anatoly Kolodkin, bajo bandera rusa, transporta 730.000 barriles de crudo y también tiene como destino la isla.
Un desafío a Estados Unidos
La llegada inminente de ambos buques constituye un desafío abierto a Estados Unidos, que ha advertido que sancionará a todo país que abastezca a Cuba. Desde la administración de Donald Trump, se intensificaron las restricciones al suministro de combustible hacia la isla, con la calificación de que la dictadura cubana representa “una amenaza inusual y extraordinaria”.
La respuesta de Cuba y Rusia
Desde la óptica del gobierno cubano, las amenazas han sido respondidas con un llamado a la “resistencia inflexible” frente a los intentos de asfixiar el suministro de combustible. Por su parte, Rusia ha reiterado su alianza con Cuba y su disposición a proporcionar “el apoyo necesario, incluida la ayuda financiera”, en respuesta a lo que califica como bloqueo estadounidense.
El mayor desafío económico desde la década de 1990
La decisión de la OFAC de prohibir la entrega de combustible ruso a Cuba coloca a la isla ante su mayor desafío económico desde la década de 1990, sin suministros regulares ni respaldo financiero suficiente desde Venezuela, y bajo la amenaza directa de sanciones estadounidenses sobre cualquier intento de importación de crudo ruso.
El seguimiento de los depósitos de gasoil y crudo que transportan el Sea Horse y el Anatoly Kolodkin será determinante para medir hasta qué punto las nuevas restricciones estadounidenses consiguen frenar la llegada de petróleo a la isla, en un contexto de intensificación de la presión diplomática y económica.
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