EE.UU. ofrece 15 millones de dólares por información sobre las finanzas de la Guardia Revolucionaria iraní
La presión económica sobre Irán se intensifica con una recompensa de 15 millones de dólares por información sobre las finanzas de la Guardia Revolucionaria

La presión económica sobre Irán se intensifica
El Departamento de Estado de Estados Unidos ha ofrecido una recompensa de hasta 15 millones de dólares a cambio de información que permita desarticular los mecanismos financieros de la Guardia Revolucionaria Islámica. Esta medida se suma a las sanciones anunciadas por el Departamento del Tesoro contra redes vinculadas a las ventas de petróleo militar iraní.
La recompensa busca obtener información sobre los esquemas financieros de la Guardia Revolucionaria y sobre la identidad de empresas fachada que operan en nombre del régimen. El objetivo es impedir que Teherán obtenga recursos destinados a reforzar su capacidad militar. Las sanciones se adoptaron al amparo de la Orden Ejecutiva 13224, el instrumento antiterrorista utilizado para señalar a grupos terroristas y sus patrocinadores.
El contexto de las sanciones
Desde el inicio de la guerra el 28 de febrero, cuando fuerzas estadounidenses e israelíes atacaron Irán, el Tesoro ha ejecutado sucesivas rondas de sanciones. Entre febrero y mayo, Washington sancionó a más de 30 individuos, entidades y buques acusados de facilitar exportaciones ilícitas de crudo y apoyar programas de misiles y drones. Solo en abril, la administración Trump impuso restricciones a 35 personas y compañías señaladas de integrar un sistema bancario paralelo para mover miles de millones de dólares derivados de ventas petroleras ilegales.
La estrategia dual de la administración Trump
La ofensiva económica se produjo en un contexto de negociaciones diplomáticas aceleradas. El gobierno de Estados Unidos confirmó que sus equipos negociadores alcanzaron un preacuerdo con Irán para desbloquear el estrecho de Ormuz y extender el alto el fuego durante 60 días adicionales. Sin embargo, las autoridades iraníes rechazaron esta versión, lo que revela la fragilidad del proceso diplomático. La clave reside en si Trump avala o veta el preacuerdo suscrito por sus propios negociadores.
El futuro de las relaciones entre EE.UU. e Irán
La estrategia dual de la administración Trump queda así al descubierto: mantener el cerco financiero sobre Teherán mientras tantea un acuerdo que evite la reanudación de los combates. La situación es compleja y las expectativas de un acuerdo inminente son bajas. Trump advirtió el miércoles que no estaba satisfecho con las propuestas iraníes y no descartó retomar las operaciones militares si el diálogo fracasa. El futuro de las relaciones entre Estados Unidos e Irán sigue siendo incierto, con una presión económica creciente y un diálogo diplomático frágil.
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