Sindemia

Diversos investigadores coinciden en utilizar el término sindemia para referirse y abordar el fenómeno mundial del coronavirus.

La idea es sustituir la referencia a la pandemia por el de sindemia cuando hablamos del covid-19.

Pero antes de entrar en el tema, bueno es saber qué significa la sindemia.

Acuñada en 1990 por Merrill Singer, médico antropólogo norteamericano, la sindemia se incorporó para definir la intersección de 2 epidemias o más al mismo tiempo.

También se utilizó para describir brotes y enfermedades recurrentes entre la población.

La sindemia es la unión de dos palabras “pandemia” y “sinergia”.

En cuanto a la epidemia sinérgica se produce cuando involucra tanto lo biológico como lo social.

Los elementos centrales que coinciden en ella son:

  • Interacción de la enfermedad
  • Concentración de la enfermedad
  • Fuerzas sociales subyacentes

El uso del término sindemia es de vital importancia cuando en un problema de salud de una población influyen, aunque también afectan, a los planos social y económico.

En el caso especifico de la pandemia por coronavirus, distintos investigadores reclaman que se le denomine de ahora en mas sindemia.

Argumentos

Las razones que argumentan la referencia tiene que ver con los datos estadísticos que reporta la enfermedad.

Dichos valores tienen que ver con la incidencia de la enfermedad en sectores pobres.

En dichos lugares, carentes de agua, servicios de salud adecuados, hacinamientos y uso de transporte pùblico, el vurus prolifera.

Referirse al covid como una sindemia permite contemplar a la enfermedad dentro de un marco teórico que analiza las complejas interacciones que produce.

También implica ver al virus más allá del simple plano biológico.

Así, las estrategias para combatirlo pueden incluir acciones tanto de concientización, infraestructura y socioculturales.

La discusión al respecto cobra relevancia si consideramos la cruda enseñanza que deja a su paso el coronavirus.

El mundo entero, independiente de la orientación política o estructura económica de que se trate, quedó en evidencia.

Los países demostraron que son incapaces de ofrecer resistencia al virus y tampoco cuentan con infraestructura de salud, higiene y cultura que responda a las necesidades actuales.

Sordera