Diablo

Al igual que Dios, el Diablo también tiene un número que lo representa y que no es el clásico 666 que utilizan en todas las películas de miedo.

Las historias que nos hacen recordar que estamos hechos de algo más que carne nos fascinan.

Los mitos, la creación, los espíritus, cuentos de hadas e historias paranormales nos atraen desde siempre.

Fue gracias a esos relatos que los seres humanos aprendimos a crear dioses, a rezar plegarias y a reconocernos sensibles.

Existe una larga tradición antigua que cuenta el momento en que un ser creador aparece acompañado de seres bondadosos y otros no tanto.

Así, la dualidad Dios/ Diablo genera otras más como el cielo y el infierno, amor/odio, y una larga combinación de antagonismos.

Así como la luz existe, las tinieblas también y de una forma que solamente la humanidad podría caracterizar.

En los textos antiguos se describe de manera detallada las bondades y debilidades tanto de una parte como de la otra.

El diablo, protagonista indiscutible, es considerado como una bestia y es por eso que el número 666 lleva su nombre.

En cualquier película que hable de exorcismos o cuestiones diabólicas aparece como un símbolo de maldad.

Ahora, si alguien viene y te dice que el número de la bestia no es realmente el 666 qué pensarías.

Imagino que el impacto es grande, sin embargo es verdad.

El número 666 que aparece en el Apocalipsis en realidad aparece como 616 en otros textos como el Papiro 115.

Dichos documentos datan de un período comprendido entre los siglos I y VI y que están escritos en latín.

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