Francia activa gabinete de crisis tras la oleada de protestas estudiantiles y casi 2.000 detenciones
El Gobierno francés convoca a una reunión de emergencia mientras la violencia se extiende de París a Marsella y más allá.

Este jueves, el gobierno de Francia enfrentó una jornada de violencia sin precedentes en sus colegios secundarios: incendios, bloqueos y enfrentamientos dejaron un balance oficial de 1.949 arrestos y 305 agentes de seguridad heridos. Ante la magnitud del hecho, el primer ministro Sébastien Lecornu reunió a todos sus ministros en un gabinete de crisis para coordinar la respuesta.
El llamado de urgencia del Ejecutivo
El ministro del Interior, Laurent Nunez, calificó la situación como una “violencia desenfrenada” y solicitó la suspensión de los viajes oficiales de los ministros durante los próximos días. Mientras tanto, el ministro de Justicia, Gérald Darmanin, organizó una videoconferencia con los 36 fiscales generales del país para exigir una respuesta penal firme contra los actos vandálicos.
Escalada de la violencia en los liceos
Según datos del Ministerio de Educación, 1.027 de los 3.700 liceos franceses fueron afectados, con bloqueos en 222 establecimientos. En la zona metropolitana de París, cerca de 50 colegios fueron descritos como “escenarios de violencia, enfrentamientos y daños”. En Marsella, un director y su adjunto fueron rociados con gasolina, y un periodista de M6 recibió un ataque en el mismo centro. En Nantes, bomberos tuvieron que apagar un incendio en la entrada de un liceo tras una concentración marcada por agresiones al personal docente.
Impacto en el transporte y la seguridad pública
El caos se extendió al sistema de movilidad urbana. En Estrasburgo, las autoridades suspendieron la circulación de los tranvías para limitar el desplazamiento de los alborotadores. En Toulouse, cientos de jóvenes invadieron las vías, volcaron cestos de basura y prendieron fuego a contenedores, mientras en Lille un grupo encapuchado rompió la vidriera de una parada antes de que los bomberos apagaran las llamas. Incidentes similares se registraron en Lyon y Pantin, y hasta en la ciudad belga de Lieja se reportaron daños en escuelas.
Reacciones de los estudiantes y la oposición política
Los jóvenes protestantes explican su reclamo en términos de hacinamiento, falta de profesores y jornadas que se extienden hasta la última hora de la tarde. Raphael, de 17 años, describió aulas con 35 alumnos, baños insuficientes y filtraciones de agua. En París, Salama Gargouri y Janna Tahari denunciaron la sobrecarga horaria y el desgaste mental que genera una jornada de diez horas diarias. Frente a la acusación del Gobierno de que la izquierda radical habría organizado los disturbios, el dirigente de Francia Insumisa, Manuel Bompard, rechazó la teoría y calificó al oficialismo de “conspirativo”. Jean‑Luc Mélenchon, candidato a 2027, defendió el derecho a la protesta pero pidió disciplina para evitar que la violencia sirva al adversario.
Medidas anunciadas y la ruta a seguir
El ministro de Educación, Édouard Geffray, informó que unos 400 establecimientos permanecerán cerrados el viernes y que se habilitarán clases virtuales en los centros donde el riesgo sea alto. Además, el Ejecutivo anunció la creación de una plataforma de concertación para debatir los reclamos estudiantiles, aunque los sindicatos siguen insistiendo en los cortes de acceso a los colegios. El gabinete de crisis atribuyó los disturbios a la “izquierda radical” y citó a los servicios de inteligencia, una acusación que el líder del partido La France Insoumise, Mélenchon, demandó precisar.
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