Bolsonaro

Los records de muertes y contagios por día no fueron suficientes para evitar los autoelogios de Jair Bolsonaro por el manejo de la pandemia.

Cuando parece que ya lo vimos todo, llega el presidente de Brasil, Jair Bolsonaro, para sorprendernos.

En esta ocasión lo hizo en acto oficial realizado en el Palacio presidencial de Planalto.

Totalmente ajeno a la realidad que lo rodea, expresó:

“Fuimos y somos incansables desde el primer momento en la lucha contra la pandemia. Desde el inicio, con el rescate de los brasileños que estaban en Wuhan, en China, fuimos un ejemplo para el mundo”

Bolsonaro, el mismo que desalienta constantemente a la población a romper todas las normas sanitarias, se utoproclama combatiente de la pandemia.

Es el mismo que califica al virus de ser una pequeña gripe y alienta el abandono del barbijo.

Estamos hablando de la misma persona que aseguró ser un mesías que reclama a sus fieles ser “blandengues” con el virus.

También de quien al mejor estilo de macho alfa, alienta a ponerse los pantalones.

Más allá de cualquier análisis del significado de sus palabras, la única verdad es la realidad.

En ese sentido, es la realidad quien derriba cualquier intento de Bolsonaro para disfrazar su nula capacidad para manejar la pandemia.

Muestra de ello tenemos las cifras de muertos, miles por día y en una tendencia a la alza que parece no tener fin.

Si pensamos en los contagios, la historia es aún peor. Son cientos de miles los contagios que colapsan algunas regiones.

Otro problema que no es menor lo tenemos en la falsa vacunación a los adultos mayores.

Quizá también habrá que recordar la cantidad de veces que Bolsonaro promocionó sustancias de dudosa efectividad.