Irán advierte atacar infraestructura del Oriente Próximo si se bloquean sus exportaciones de petróleo
Irán advierte con ataques a la infraestructura del Oriente Próximo si sus exportaciones de petróleo continúan bloqueadas.

El presidente del Parlamento iraní y jefe de negociaciones, Mohamed Baqer Qalibaf, advirtió ante la cámara que cualquier agresión contra Irán provocará una respuesta “dura, precisa y rápida”. La amenaza se enmarca en el conflicto abierto con Estados Unidos e Israel, que se intensificó desde febrero de este año.
Irán señala a la infraestructura regional como blanco si sus exportaciones se ven obstaculizadas
Qalibaf afirmó que, de no garantizarse la seguridad del país y la continuidad de sus operaciones económicas, las fuerzas iraníes atacarán instalaciones estratégicas en Oriente Próximo. “En una región donde no vendemos petróleo, nadie vende petróleo; si nuestra seguridad no está garantizada, ninguna infraestructura estará a salvo”, sostuvo durante su intervención.
Respuesta de Washington y la postura de Qatar
El discurso del parlamentario surgió después de que el presidente estadounidense, Donald Trump, rechazara una propuesta iraní para reactivar conversaciones de paz, que incluía la reapertura del estrecho de Ormuz en siete días. Desde Doha, el portavoz del Ministerio de Exteriores, Mayed al Ansari, condenó cualquier ataque contra la infraestructura regional y recordó que tales amenazas vulneran el Derecho Internacional y la buena vecindad.
Qatar como mediador en un escenario de alta tensión
Al Ansari destacó que Qatar mantiene contactos con otros mediadores para transmitir mensajes entre Irán y Estados Unidos, intentando abrir una vía hacia un acuerdo de paz. “Toda mediación supone un trabajo hercúleo”, subrayó, añadiendo que Doha no renuncia a la paz pese a la ofensiva militar lanzada el 28 de febrero por Washington e Israel.
Impacto regional y riesgos de una escalada
Si Irán lleva a cabo la amenaza, los países que dependen del tránsito de energía y de rutas comerciales estratégicas podrían ver sus economías sacudidas. La posibilidad de ataques a oleoductos, puertos o instalaciones de generación eléctrica genera incertidumbre en los mercados internacionales y podría elevar los precios del crudo, afectando a consumidores y exportadores por igual.
Mientras tanto, la comunidad internacional observa con cautela. La presión diplomática sobre Washington y la respuesta militar de Irán podrían definir si la zona entra en una nueva fase de confrontación o si los canales de diálogo logran contener la escalada.
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