Un japonés hizo realidad el sueño de muchos al lograr que le paguen cerca de 3 mil dólares semanales por no hacer nada.

Shoji Morimoto es un joven emprendedor japonés que tuvo una brillante idea.

Cansado de los horarios y de las estructuras laborales, shoji decidió dar un giro radical a si vida.

Contrario a lo que pueden pensar algunos, se recibió como físico y cuenta con una especialidad en terremotos.

A pesar de los títulos, el mundo laboral no fue lo que Morimoto esperaba y rápidamente buscó una forma de resolver el problema.

La solución llegó durante una fiesta entre amigos y un comentario que se convirtió la fuente de inspiración.

Mientras descansaba, los amigos se cansaron de repetirle que estaba ahí tirado sin hacer nada.

Al principio, las criticas le resultaron hirientes pero después del mal trago vino la revelación.

El «hacer nada» le empezó a dar vueltas en la cabeza a tal punto en que pensó en el valor que representa.

El tiempo es oro y vale la pena pagarlo a quienes lo comparten.

Bajo ese mismo concepto, Shoji empezó a ofrecer su tiempo para comer, beber, charlar y hasta viajar.

Se trata de una especie de tipo de compañía que se paga por hora.

El negocio tiene tan buena acogida que el creador de la idea gana cerca de 3.000 dólares a la semana.

Actualmente, Shoji está casado, tiene dos hijos y un negocio prospero que le permite vivir y trabajar sin hacer nada.