La caída de Nicolás Maduro: cómo sus provocaciones finales sellaron su destino
La captura de Nicolás Maduro marcó el fin de una era en Venezuela

En los días previos a su captura, el ex dictador venezolano Nicolás Maduro se burló abiertamente de las advertencias de Donald Trump, lo que agotó la paciencia de la Casa Blanca. En actos públicos, Maduro bailaba al ritmo de canciones electrónicas con frases como "no war, no crazy war, peace, peace, yes peace", mientras arengaba a la juventud venezolana a rechazar cualquier intervención extranjera.
La gota que colmó la paciencia
Para los asesores de Trump, la imagen de Maduro bailando y arengando a sus seguidores fue la gota que colmó la paciencia. "Estaba claro que Maduro pensaba que todo era un farol y que no íbamos a actuar", señaló un alto funcionario. La decisión final llegó el sábado por la noche, cuando Trump autorizó la operación militar que involucró a un equipo de élite de Delta Force, helicópteros y el mayor despliegue naval estadounidense en aguas del Caribe en décadas.
La operación militar
El objetivo era capturar al dirigente venezolano y trasladarlo, primero al navío de asalto Iwo Jima, y luego a una prisión federal en Estados Unidos. La operación, ejecutada sin margen de error, se produjo tras meses de presión diplomática, sanciones y advertencias a Maduro y su entorno.
Explora más noticias en nuestra sección: Mundo





