La espera se vuelve eterna: El periplo electoral peruano hacia la proclamación de un presidente en julio de 2026
La elección presidencial peruana 2026 se vuelve eterna, con Keiko Fujimori y Roberto Sánchez en una contienda electoral que se prolonga en el tiempo.
El Perú se encuentra sumido en una situación de incertidumbre electoral, tras el fin del balotaje presidencial del 7 de junio. La candidata de Fuerza Popular, Keiko Fujimori, y el izquierdista Roberto Sánchez (Juntos por el Perú) se enfrentaron en una contienda electoral que se prolonga en el tiempo, debido a la cantidad de actas pendientes de ser contabilizadas.
Según el conteo oficial de la Oficina Nacional de Procesos Electorales (ONPE), a la fecha de hoy, el 93,945% de las actas han sido contabilizadas, mostrando una diferencia de apenas 4.385 votos entre los dos candidatos. Sin embargo, la cantidad de actas pendientes, que asciende a 5.617, sigue siendo un factor de incertidumbre en el resultado final.
La historia electoral peruana ha demostrado que las primeras actas en llegar a los centros de cómputo suelen provenir de Lima y la costa, donde la candidata de Fuerza Popular, Keiko Fujimori, ha obtenido una ventaja significativa. Sin embargo, a medida que las actas del interior del país llegan, la brecha entre los dos candidatos se reduce, lo que ha llevado a que Roberto Sánchez haya tomado la delantera en varias regiones.
La diferencia actual entre los dos candidatos es de apenas 4.385 votos, lo que equivale a menos de 15 mesas de sufragio. Esto explica por qué ninguno de los dos candidatos puede declararse ganador, y por qué la proclamación oficial del ganador no llegará hasta mediados de julio de 2026.
La Ley Orgánica de Elecciones no contempla el concepto de «empate técnico» para la elección presidencial en segunda vuelta, lo que significa que la lógica de la elección es de mayoría simple entre dos candidatos. Gana quien obtenga más votos válidos, sin importar el porcentaje requerido.
Independientemente de quién gane, el próximo presidente del Perú asumirá el cargo el 28 de julio de 2026, tal como establece el artículo 19 de la Ley Orgánica de Elecciones. Será el noveno presidente del país en diez años, al cabo de una década marcada por ocho presidentes, una sucesión de destituciones, dos golpes de Estado fallidos y una polarización que esta elección ha llevado a su expresión más extrema.
La ceremonia de transferencia del mando se realizará en el Congreso de la República, donde el nuevo mandatario prestará juramento ante el pleno bicameral y recibirá la banda presidencial. Ese acto, previsto para el 28 de julio, es el único que convierte definitivamente al candidato con más votos en el próximo presidente del Perú.
Hasta entonces, el país espera. Voto a voto. Acta a acta.
Explora más noticias en nuestra sección: Mundo





