La Estrategia de Seguridad Hemisférica de Estados Unidos: Un Enfoque en la Lucha Contra el Terrorismo y la Delincuencia
La administración Trump busca fortalecer la seguridad en la región a través de una estrategia integral que aborda las amenazas terroristas y delictivas

En la reciente Conferencia de Seguridad Hemisférica, organizada por la Universidad Internacional de Florida y la Fundación Tadea, el representante de Estados Unidos en la ONU, Mike Waltz, presentó la agenda geopolítica diseñada por el presidente Donald Trump para América Latina. Waltz, quien anteriormente se desempeñó como consejero de Seguridad Nacional en la Casa Blanca, destacó la importancia de abordar la amenaza que representan las organizaciones terroristas multinacionales y los cárteles de la droga en la región.
El presidente Trump ha anunciado un plan estratégico que coloca la anulación de los cárteles de la droga en América Latina como prioridad absoluta en materia de seguridad. "No permitiremos que los cárteles, los yihadistas o los gobiernos que los apoyan conspiren contra nuestros ciudadanos con impunidad", aseguró Trump. En este contexto, la administración republicana ha estructurado un mecanismo de contención que se asienta en el denominado Corolario Trump a la Doctrina Monroe.
Este enfoque geopolítico consiste en desarrollar una estrategia económica y militar que trabe a potencias extraterritoriales, como China, el acceso a la región. La estrategia de contención de la Casa Blanca no se agota en China y su ofensiva sobre América Latina, sino que también apunta a desmantelar a los cárteles de la droga que trabajan en tándem con organizaciones terroristas financiadas por Irán. Un ejemplo de esta alianza transnacional es la venta de fentanilo en Estados Unidos que sirve para financiar las operaciones terroristas de Hezbollah contra Israel.
Mike Waltz destacó que las organizaciones terroristas multinacionales y las organizaciones criminales son una amenaza para los Estados Unidos y sus ciudadanos. "Son una amenaza para nuestros ciudadanos y organizaciones, y las situaciones donde las drogas, las armas, las personas entran y salen de los Estados Unidos sin control o sirven como una especie de cáncer que se propaga por la región son algo que no podemos ni debemos tolerar", contestó Waltz. Tras la exposición de Waltz, el debate en la Universidad Internacional de Florida continuó con las implicancias políticas y económicas de la ofensiva de China en América Latina.
La confrontación entre Estados Unidos y China se extiende desde los organismos multilaterales, como la OEA y la ONU, al control de los minerales críticos, insumos estratégicos en la industria civil y militar. Washington empuja una diplomacia agresiva para evitar que Beijing se apropie de las reservas de minerales críticos que tiene América Latina. En este sentido, la administración Trump y varios países de la región, como Argentina, Bolivia, Paraguay, El Salvador, Ecuador, Chile y República Dominicana, han acordado una agenda común para preservar el control de los minerales críticos ante el avance constante de China.
Junto al control de este insumo básico para la fabricación de dispositivos civiles y militares, Estados Unidos apuesta a trabar la aspiración china de manejar infraestructura clave en América Latina. China perdió el manejo del Canal de Panamá, fracasó en su intento de establecer un puerto de aguas profundas en el sur de la Argentina, y ya casi no accede a licitaciones públicas para montar redes tecnológicas destinadas a la transmisión de datos. La Conferencia de Seguridad Hemisférica fue escenario de un debate protagonizado por expertos y embajadores de la región, quienes analizaron las implicancias de la estrategia de seguridad de Estados Unidos y su impacto en la región.
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