La Obsesión por la Proteína: Mitos y Realidades
La proteína, un nutriente esencial pero no milagroso, es clave para envejecer con salud y preservar la masa muscular.

En la era del Protein Chic, la proteína se ha convertido en un símbolo cultural, prometiendo salud, control del cuerpo y envejecimiento activo. Sin embargo, detrás de esta tendencia, la ciencia cuestiona su eficacia y advierte sobre los riesgos del exceso.
El Mercado y la Ciencia
El mercado empuja la idea de que más proteína es mejor, pero la evidencia científica muestra que esta lógica es engañosa. Según el profesor Stuart Phillips, investigador de referencia en metabolismo proteico, salud muscular y envejecimiento, consumir cada vez más proteína no es necesariamente mejor. No hay beneficios infinitos asociados a una mayor ingesta.
La Proteína y el Cuerpo Humano
El cuerpo humano tiene límites concretos para procesar la proteína. La recomendación clásica es de 0,8 gramos de proteína por kilo de peso corporal, pero esto se interpreta como un mínimo para evitar la desnutricín. La evidencia apunta a que, para envejecer con salud y preservar la masa muscular, se necesitan ingestas ligeramente superiores, siempre combinadas con entrenamiento de fuerza.
El Exceso de Proteína
Comer más proteína de la necesaria no se traduce en más músculo ni en más salud si no va acompañada de hidratos de carbono suficientes, una dieta variada y actividad física. El exceso de proteína puede ser perjudicial, haciendo trabajar innecesariamente a órganos como el riñón o el hígado.
Conclusión
La proteína es esencial para mantener músculo, autonomía y calidad de vida con la edad, pero la ciencia no respalda la idea de que sea infinita ni mágica. La moderation y el equilibrio son clave. Envejecer bien no pasa por acumular gramos de proteína, sino por priorizar alimentos reales, entrenar fuerza, dormir bien y mantener una vida activa.
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