Ozempic y Navidad: ¿cómo afecta el tratamiento a nuestra relación con la comida?
La Navidad es un desafío para nuestra relación con la comida, pero ¿cómo afecta Ozempic a este tema?

La temporada navideña siempre ha sido un desafío para nuestra relación con la comida. La llegada de Ozempic, un fármaco que ayuda a controlar el apetito, ha cambiado la forma en que abordamos este tema. Sin embargo, la pregunta del millón es: ¿qué pasa cuando nos saltamos la dosis durante las fiestas?
El impacto de Ozempic en nuestra relación con la comida
Ozempic u otros fármacos basados en semaglutida o tirzepatida tienen acceso restringido y requieren receta médica. Aun así, su uso para la pérdida de peso existe y va en aumento, especialmente en el ámbito privado. Los expertos coinciden en que saltarse la dosis no es una decisión neutra y puede tener consecuencias tanto físicas como emocionales.
¿Qué ocurre si te saltas Ozempic?
Interrumpir o retrasar una dosis puede provocar un retorno del hambre más intenso de lo esperado. El cuerpo vuelve a recibir señales que llevaba semanas o meses amortiguadas, lo que puede generar un aumento brusco del apetito y una mayor dificultad para autorregularse. Además, el impacto no es solo físico, sino que también puede afectar emocionalmente, generando sentimientos de culpa y vergüenza.
La importancia de no convertir la Navidad en una prueba
Los expertos recomiendan no tomar decisiones impulsivas ni basadas en la culpa. Es importante mantener horarios y rutinas básicas para evitar llegar con hambre extrema y entender que dos o tres comidas no determinan el éxito ni el fracaso de un tratamiento. La clave es encontrar un equilibrio y no convertir la Navidad en una prueba de resistencia.
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