Rjukan, el pueblo noruego que venció la oscuridad con espejos gigantes
Rjukan, un pequeño pueblo noruego, ha encontrado una solución innovadora para combatir la oscuridad y mejorar la vida de sus ciudadanos.

La lucha contra la oscuridad
En el corazón de Noruega, el pequeño pueblo de Rjukan se enfrenta a un desafío único: vivir durante meses sin recibir la luz directa del Sol. Rodeado por montañas escarpadas, este enclave ha encontrado una solución innovadora para combatir la oscuridad.
La geografía condiciona la vida
El pueblo se asienta en un valle tan profundo que, durante seis meses al año, las elevadas montañas que lo rodean impiden que los rayos solares lleguen a sus calles. Las bajas temperaturas y la ausencia casi total de luz solar directa son un desafío constante para los residentes.
La importancia de la luz solar
La exposición solar es fundamental para la producción de vitamina D, esencial para la absorción del calcio y el correcto funcionamiento del cuerpo. Sin embargo, en Rjukan, los residentes se vieron privados de este beneficio, lo que generaba preocupaciones sanitarias.
La solución: espejos gigantes
Inspirado por un sistema similar en Viganella, Italia, Martin Andersen promovió la instalación de varios espejos gigantes controlados por ordenador, capaces de seguir el movimiento del Sol de manera remota. Estos espejos reflejan los rayos solares y los redirigen hacia el corazón de la localidad.
Un ejemplo de adaptación
Rjukan se ha convertido en un ejemplo mundial de adaptación, combinando tradición y tecnología para mejorar la vida de sus ciudadanos. El proyecto de los espejos ha tenido un efecto positivo en la vida cotidiana, permitiendo a los residentes disfrutar de la luz natural y beneficiarse de sus efectos físicos y anímicos.
Explora más noticias en nuestra sección: Mundo





