Rusia eleva impuestos para tapar déficit y financiar la guerra en Ucrania
El nuevo paquete fiscal ruso aumenta gravámenes a ciudadanos y empresas para financiar la guerra y reducir el déficit presupuestario.

El Gobierno de la Federación Rusa aprobó este viernes un nuevo paquete presupuestario que incrementa gravámenes a inversiones, compañías mineras, operaciones en el exterior y dividendos de inversores de países considerados no amistosos, con el objetivo de cubrir un déficit creciente y seguir financiando la denominada «operación militar especial» en Ucrania.
Contexto político y fiscal
Las medidas fueron presentadas por el Ministerio de Finanzas cinco días después de las elecciones legislativas, en las que el bloque Rusia Unida, liderado por el presidente Vladímir Putin, alcanzó el 58 % de los votos pese a denuncias de falta de transparencia. El proyecto se extiende al periodo 2027‑2029 y plantea un presupuesto con ingresos estimados en 43,3 billones de rublos frente a gastos de 48,8 billones, lo que eleva el déficit proyectado al 2,2 % del PIB, casi el doble de la previsión anterior.
Principales cambios tributarios
Entre los ajustes más visibles está la subida del impuesto a rentas pasivas –dividendos, intereses, ganancias por venta de valores, cripto‑activos y propiedades– que pasará a una escala entre el 13 % y el 22 %, equiparándose a la tabla progresiva del impuesto a la renta personal. La exención se mantiene para depósitos menores a un millón de rublos (aprox. 10.400 euros) y para quienes participaron en la campaña militar.
Los fondos mutuos verán una tasa del 15 % sobre sus rendimientos, mientras que los dividendos depositados en las llamadas cuentas C subirán del 15 % al 35 % para inversores de países clasificados como no amistosos, entre ellos la Unión Europea, Reino Unido y Estados Unidos.
Impacto en la minería y la metalurgia
El plan también endurece la carga tributaria para el sector extractivo. Las compañías mineras y metalúrgicas deberán pagar un 30 % sobre ingresos adicionales y un 20 % a los productores de oro, una medida que el Ministerio de Finanzas justifica con la reciente alza de los precios de los metales. Rusia, que ocupa la segunda posición mundial en producción de oro, busca captar esos recursos para equilibrar sus cuentas.
Repercusiones para la población y la economía
Según estimaciones oficiales, alrededor de seis millones de ciudadanos –cerca del 6 % de la población rusa– se verán afectados por la nueva tributación a rentas pasivas. El Estado también destinó en el primer semestre de 2026 más de 10,6 billones de rublos a la defensa y la producción de armamento, un aumento del 30 % respecto al mismo período del año anterior.
El paquete fiscal, aunque busca cerrar la brecha presupuestaria, plantea desafíos para ahorristas, inversionistas y empresas que operan bajo restricciones cambiarias, y podría reforzar la presión sobre la economía doméstica en un contexto de sanciones internacionales.
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