India

Con record de contagios, falta de insumos y una pila de muertos que se acumula, India enfrenta la peor etapa de la pandemia.

El colapso sanitario es una realidad en India desde que se instaló la segunda ola de coronavirus en la zona.

Durante más de una semana, el país registra capacidades de internación que llegan al 99% de ocupación.

El oxígeno, insumo fundamental para tratar los casos graves de la enfermedad está al límite.

Los familiares de los enfermos deambulan por los hospitales en busca del anhelado aire que necesitan.

Según los datos oficiales, el domingo pasado se registraron más de 3.680 muertos en un día.

En cuanto a los contagios, las cifras son demoledoras, más de 400.000 personas infectadas por día.

Al desborde sanitario hay que agregar el cansancio físico y mental de los trabajadores de salud.

Aunque algunos países se dieron a la tarea de enviar ayuda, los recursos son insuficientes.

Además, la presencia de las nuevas variantes del virus en el país complican aún más el escenario.

El virus no solamente se propaga más rápido sino de manera más agresiva y letal.

Respecto a las vacunas, India presenta un desafío que no es mínimo y tiene que ver con la cantidad de habitantes.

Hasta el momento se vacunaron solamente a 28,5 millones de los 300 que se esperaba para julio.