Xi Jinping insta a EE.UU. a ser socios y no rivales en visita histórica a Washington
El presidente chino llama a la cooperación y a la paz mundial durante su primera visita de Estado en más de una década.

El miércoles Xi Jinping aterrizó en la Base Andrews, a las afueras de Washington, para iniciar una visita de Estado de tres días que marca la primera vez que un presidente chino pisa la capital estadounidense en más de una década. Tras la recepción oficial junto al mandatario estadounidense Donald Trump y a la primera dama Melania, el líder chino lanzó un llamado explícito a que China y EE.UU. se conviertan en «socios, no rivales».
Cooperación como eje de la relación
En un comunicado difundido por la agencia estatal Xinhua, Xi subrayó que la relación bilateral debe girar en torno a la cooperación, manteniendo una competencia limitada, diferencias manejables y una perspectiva de paz. «Nuestra relación debe caracterizarse por la cooperación como eje principal», escribió el presidente chino, añadiendo que los pueblos de ambos países mantienen intercambios amistosos desde hace mucho tiempo y que sus intereses están profundamente entrelazados.
Una agenda que incluye comercio, IA e Irán
Durante la estadía, la agenda contempla conversaciones sobre comercio, la carrera tecnológica en inteligencia artificial y la situación en Irán. En paralelo, el secretario del Tesoro estadounidense, Scott Bessent, y su homólogo chino, He Lifeng, mantuvieron una reunión preliminar para crear un canal de comunicación sobre los retos de la IA. Xi también señaló que espera profundizar los intercambios sobre los principales asuntos bilaterales y la coyuntura mundial.
Primer contacto y simbolismo
El momento más fotografiado fue el saludo en la alfombra roja de la Base Andrews, donde ambos mandatarios se estrecharon la mano bajo una lluvia de flashes. «Creo que fue un gran primer contacto, lo apreciaron», comentó Trump a los periodistas en la Casa Blanca después de la ceremonia. La visita incluye un espectáculo aéreo militar y un tradicional saludo con 21 cañonazos, gestos que buscan reforzar el simbolismo de una relación que, pese a sus tensiones, sigue siendo estratégica.
Contexto de la relación China‑EE.UU.
La relación entre Pekín y Washington ha estado marcada por disputas comerciales, acusaciones de espionaje y una creciente rivalidad tecnológica. Sin embargo, la última década también vio intentos de diálogo, como los foros de seguridad y los acuerdos parciales sobre aranceles. La llegada de Xi a Washington llega en un momento en que ambas potencias buscan estabilizar una movida que afecta a la economía global y a la seguridad regional.
Al cerrar la jornada del jueves, se espera un banquete en la Casa Blanca con la participación de empresarios y políticos estadounidenses, seguido de una visita a los Archivos Nacionales, donde se exhibe la Declaración de Independencia. El viernes está programado un té entre las dos parejas presidenciales, una escena que, según los analistas locales, podría servir de «pausa diplomática» para afinar los puntos críticos antes de que la visita concluya.
Explora más noticias en nuestra sección: Mundo





