La guerra por el petróleo: Irán y Estados Unidos se enfrentan en el Estrecho de Ormuz
La disputa por el control del Estrecho de Ormuz amenaza con escalar la guerra entre Irán y Estados Unidos, afectando la economía global.

El estrecho como foco de la guerra
La guerra entre Irán y Estados Unidos lleva tres semanas y el Estrecho de Ormuz se ha convertido en el centro de la disputa. Con solo 54 kilómetros de ancho en su punto más angosto, el estrecho es un paso vital para el suministro energético mundial. Irán ha impuesto un cierre de facto al amenazar a barcos comerciales y atacar algunos de ellos, lo que ha bloqueado aproximadamente el 15% del suministro mundial de petróleo.
El dilema de Irán
Irán enfrenta un dilema: aunque cerrar el estrecho ha sido una victoria táctica, no ha logrado su objetivo estratégico de poner fin a la guerra. La batalla por Ormuz podría empujar a ambas partes hacia una escalada peligrosa. El gobierno de Trump no esperaba que el estrecho se cerrara abruptamente y está buscando desesperadamente una respuesta.
La respuesta de Estados Unidos
El presidente Trump ha prometido que el Estrecho de Ormuz estará «ABIERTO, SEGURO y LIBRE». Sin embargo, la geografía del estrecho favorece a Irán, al igual que la baja tolerancia al riesgo de los transportistas y aseguradoras. Estados Unidos probablemente podría tomar la isla de Kharg, que alberga la principal terminal de exportación de petróleo de Irán, pero lo que ocurriría después es menos claro.
El impacto en la economía
El cierre del estrecho ya ha llevado el precio del petróleo a más de 100 dólares por barril. Varios gobiernos asiáticos han reducido el uso de aire acondicionado en sus oficinas y cambiado a semanas laborales de cuatro días para los funcionarios o los han alentado a trabajar desde casa para afrontar la escasez de energía. Las interrupciones están empezando a extenderse también a la economía no petrolera.
La posible escalada
La guerra podría intensificar si Irán intenta atacar los oleoductos que evitan el Estrecho de Ormuz o si los hutíes, aliados de Irán, reanudan su campaña contra el transporte marítimo en el Mar Rojo. Esto podría provocar la entrada directa de los estados del Golfo en la guerra. Ambas partes están en un aprieto: Estados Unidos no tiene una forma sencilla de reabrir Ormuz, pero Irán puede que no logre forzar a Trump a poner fin a la guerra manteniéndolo cerrado.
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