Escasez de combustible en Irán: filas interminables y presión estadounidense
La falta de gasolina obliga a los iraníes a esperar horas en estaciones de servicio mientras el gobierno busca medidas de racionamiento.

Filas en las estaciones de Teherán
El domingo, conductores de Teherán formaron largas colas frente a las gasolineras, temiendo que el precio de la gasolina suba de un día para otro. Muchos llenaron sus tanques antes de que el nivel alcanzara la mitad, según informó el periódico estatal Hamshahri.
Restricciones estadounidenses y déficit de producción
Washington ha endurecido el bloqueo a las importaciones de combustible iraní, lo que reduce la capacidad del país para reponer los tanques que ya estaban bajo presión por la demanda récord. Un alto funcionario de la energía nacional calculó que el mercado registra un déficit diario de entre 14 y 15 millones de litros, cifra que se suma a los daños heredados de la guerra y a los cambios en el presupuesto estatal.
El llamado a reducir el consumo
Esmaeil Saqab Esfahani, director de la Organización de Optimización Energética y Gestión Estratégica, advirtió la semana pasada que “hay que hacer algo para que el consumo vuelva a los niveles de producción nacional”. El funcionario explicó que el gobierno estudia tres vías: distribuir una cuota fija de 121 millones de litros y cerrar los surtidores al agotarse, mantener la venta pero elevar el precio, o asignar cuotas personalizadas a los usuarios.
Antecedentes de protestas y crisis económica
Irán, a pesar de ser un país rico en petróleo, mantiene los precios de la gasolina entre los más bajos del mundo gracias a subsidios estatales. Los intentos de subirlos en 2019 desencadenaron protestas mortales, con cientos de manifestantes muertos a manos de las fuerzas de seguridad. Hoy, la inflación galopante y la crisis monetaria ya asfixian a millones de familias, y cualquier alza repentina del combustible podría reavivar la indignación popular.
Medidas de racionamiento y alternativas
Desde mayo, el presidente Masoud Pezeshkian pidió a la ciudadanía usar el transporte público y aceptó la posibilidad de racionar la gasolina. El Parlamento, encabezado por Mohammad Bagher Ghalibaf, acusó a EE.UU. e Israel de planear usar el aumento de precios como arma militar. El gobierno también impulsa el cambio de los 4,5 millones de vehículos de combustible dual al gas natural comprimido y ha autorizado a la refinería Estrella del Golfo Pérsico a mezclar metanol para elevar la producción.
Un programa piloto de cuotas en la ciudad de Kerman, que preveía precios de hasta 872.000 riales por litro para consumos superiores a la asignación, fue abandonado tras acusaciones de mala gestión y la generación de una alarma generalizada entre los conductores.
Perspectivas y riesgos
El bloqueo a los puertos iraníes y los ataques a instalaciones energéticas de Israel y EE.UU. siguen limitando las importaciones que antes mitigaban la escasez. Mientras tanto, el secretario del Tesoro estadounidense, Scott Bessent, describió la presión financiera como “la mayor ofensiva jamás orquestada contra un adversario”. La combinación de déficit de suministro, precios en aumento y medidas de racionamiento coloca a Irán frente a una prueba de fuego para su estabilidad social y económica.
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