Rubio advierte: la movida china en Chancay repercute directamente en EE UU
Rubio asegura que la presencia china en el puerto de Chancay tiene repercusiones directas para Estados Unidos.

El secretario de Estado de Estados Unidos, Marco Rubio, sostuvo en Lima que lo que ocurre en Sudamérica, Centroamérica y el Caribe incide de forma inmediata en la seguridad y la economía de Washington. La declaración se dio en el marco de una reunión conjunta con la presidenta peruana Keiko Fujimori, donde también se tocó el tema de la creciente presencia china en el país, especialmente en el puerto de Chancay.
Una prioridad real para Washington
Rubio dejó claro que la administración de Donald Trump ha decidido devolver al hemisferio occidental al centro de la agenda de seguridad nacional. “Vamos a darle prioridad al hemisferio”, afirmó, señalando que los gobiernos de ambos partidos estadounidenses habían relegado a la región a un segundo plano durante más de veinte años. Según el secretario, la proximidad geográfica, los flujos turísticos y comerciales, y la presencia de ciudadanos de ambos lados hacen que los problemas de la zona tengan consecuencias directas para los Estados Unidos.
China y el puerto de Chancay: un símbolo de la competencia
Durante la charla, la pregunta sobre si Perú profundizaría su asociación con EE UU pese a las inversiones chinas fue respondida sin nombrar a China directamente. En su lugar, Rubio recordó la estrategia de Trump para el hemisferio, que incluye el “Escudo de las Américas” y otras iniciativas de cooperación con aliados. El puerto de Chancay, donde la empresa china Cosco Shipping Ports controla el 60 % y la minera Volcán el 40 %, quedó como telón de fondo de la discusión sobre la influencia económica de Pekín.
Beneficios para el pueblo peruano
Rubio insistió en que cualquier acuerdo con Washington debe traducirse en ventajas tangibles para la población local. “Es sumamente importante que le podamos enseñar al pueblo que hay beneficio para el pueblo en asociarse con Estados Unidos”, recalcó, añadiendo que la cooperación debería abarcar seguridad, comercio y oportunidades económicas. El mensaje buscaba contrarrestar la percepción de que la presencia estadounidense sería meramente simbólica.
La posición de Keiko Fujimori
Fujimori, por su parte, subrayó que Perú mantendrá relaciones comerciales con distintas regiones del mundo. Recordó que el país forma parte del Foro de Cooperación Económica Asia‑Pacífico (APEC), al igual que EE UU y China, y destacó la exportación de minerales, productos pesqueros y agrícolas como pilares de la economía peruana. La mandataria presentó la visita de Rubio como el arranque de “una nueva era de las relaciones entre el Perú y los Estados Unidos”.
En síntesis, la conversación dejó patente que la rivalidad entre EE UU y China ya se siente en la costa peruana, y que Washington busca reforzar su presencia mediante alianzas que ofrezcan resultados palpables a los ciudadanos de la región.
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